Luis Toro Araya, nuevo titular de la Sinfónica UdeC: "Es un honor, me da mucha alegría que confíen en mí"
noviembre 6, 2024
El director chileno destaca la flexibilidad de la orquesta penquista, que lo eligió como su titular a sólo mese de su debut con la agrupación. Luis Toro Araya adelanta que planea hacer ópera y que es primordial darle espacio a los compositores nacionales jóvenes. Este mes está en Chile: el 7 y 8 de noviembre, vuelve a dirigir a la Sinfónica Universidad de La Serena, en los Wesendonck Lieder de Wagner, Beethoven y Schubert. Y después conduce a la Sinfónica UdeC.
A fines de octubre, la Corporación Cultural Universidad de Concepción, Corcudec, anunció que el nuevo director titular de la Orquesta Sinfónica Universidad de Concepción será Luis Toro Araya (1995).
La decisión se comunicó sólo meses después del debut del director chileno con esa agrupación, cuando interpretaron el Concierto para chelo de Pedro Humberto Allende y la Quinta Sinfonía de Tchaikovsky. Coincide, además, con el fin de su segundo año como director asistente de la Orquesta Nacional de España.
Radio Beethoven conversó con Luis Toro Araya respecto de lo que significa para él este nombramiento y sus planes con la orquesta penquista. También, sobre el momento que vive en su carrera y los hitos de este año que ha marcado su debut con varias agrupaciones chilenas y también con la Sinfónica de Bilbao.
¿Qué nos puede comentar sobre su nombramiento como titular de la Sinfónica Universidad de Concepción?
«Estoy tremendamente feliz; es un honor, un orgullo. Primero, porque en mi debut con esta orquesta, en julio, hubo una conexión muy linda, creo que hicimos conciertos muy buenos. Es una orquesta muy flexible, muy reactiva, como pocas veces he visto, y con un potencial tremendo, así que estoy seguro de que nos vamos a embarcar en un viaje musicalmente muy interesante. Por otro lado, me alegra mucho que una titularidad llegue a esta edad, sobre todo en mi país, especialmente porque en en las orquestas en Santiago y en Concepción, quiero decir, en la Filarmónica, la Sinfónica y la Sinfónica de Concepción, no había ningún titular chileno hace bastante tiempo: Entonces me da mucha alegría que confíen en mí para esto».
En julio usteddebutó con la Sinfónica UdeC. Ya mencionó las cualidades que había descubierto inmediatamente enlaorquesta. En lo humano, en lo personal, ¿cómo fue para usted esa experiencia?
«Fue muy lindo. Siempre había escuchado muchísimo sobre esta orquesta. Aparte de las cualidades de la orquesta que mencioné, hay un ambiente de trabajo muy sano, muy agradable. Yo creo que tiene que ver un poco con la sensación de estar en región, que es lo que me pasa también cuando voy a La Serena, por ejemplo. Santiago obviamente es una ciudad con muchas posibilidades y con una amplia paleta musical, pero tiene el estrés de una ciudad grande. En Concepción es otro ambiente, es otra forma de hacer música que me agrada bastante. Así que fue, sin duda, una experiencia muy linda».
Entiendo que en septiembre terminó su segundo año como asistente de la Orquesta Nacional de España. Su próximo compromiso con esa orquesta, ya como director invitado, es con Mahler, ¿no?
«Exacto. Vuelvo en febrero con ellos. Vamos a hacer un Concierto para oboe de Albinoni, con Cristian Gómez Godoy, que es la solista de oboe de la Staatskapelle de Berlín, y vamos a hacer la Décima Sinfonía de Mahler, la incompleta, es decir, el Adagio».
Éste es un momento perfecto para latitularidad en Concepción, en ese sentido.
«Sí. Se dio de manera muy natural esto de que cuando se termina justamente lo de España, que en Concepción que empezamos inmediatamente el otro año, se dio por casualidades, pero se dio de manera muy natural.
Dentro de lo que usted comprende, ¿cuándo le correspondería asumir la titularidad?
«Tengo de todas formas planeado con ellos un concierto que va ser en noviembre, con un programa de música latinoamericana. Eso estaba planeado hace mucho tiempo. Pero mi primer concierto como titular va a ser en el mes de marzo, ahí vamos a empezar con la Temporada 2025».
Le pregunto porque es interesante saber si va a poder participar en el diseño de la programación del próximo año. Eso es algo que le debe resultar interesante, porque hasta ahora no le había tocado trabajar directamente en el diseño de la programación de todo un año de una orquesta, que es una labor propia de las titularidades.
«Exactamente. Es un desafío, obviamente, y me siento muy tranquilo. Creo que puedo aportar bastantes cosas, también por la experiencia que he tenido ya en Los Angeles y en España también, de ver cómo funcionan esas dos grandes orquestas, cómo trabajan con sus directores titulares. Estamos en un período del año relativamente tardío, naturalmente ya hay cosas que están predestinadas en la temporada, pero hay espacio para planear algunas cosas en cuanto a repertorio, en cuanto a conciertos, algo ya hemos podido colaborar en eso».
A los directores, cuando los nombran como titulares, uno siempre quiere preguntarles cuáles son los focos en los cuales les gustaría trabajar, especialmente en cuanto al repertorio. Porque los directores ven qué es lo que ha venido haciendo una orquesta, lo que se está haciendo además en el país y la localidad de esa orquesta en particular, y tienen nociones sobre cosas que les gustaría trabajar. En primer momento, qué par de ideas fuerza tiene usted en cuanto a repertorio o el trabajo de sonido orquestal en este caso?
«Es una orquesta que es muy flexible y eso es muy agradable. Se nota también que han tenido la experiencia de poder hacer ópera en el último tiempo. Sin duda, estamos planeando poder hacer ópera en el futuro, no sé todavía qué, pero vamos a tratar de continuar con eso. Ellos han hecho opera chilena también, lo que es muy interesante. La música chilena tiene que ser un punto importante para poder dar espacio a compositores sobre todo nacionales más jóvenes para que tengan la oportunidad de desarrollarse. Eso me parece primordial en el trabajo de una orquesta hoy en día. Por otro lado, y creo que tampoco es secreto, mi repertorio siempre ha estado orientado a lo romántico, más del lado alemán, pero no significa que no tenga otros intereses y obviamente vamos a tratar de tener una programación que le permita a la orquesta demostrar sus cualidades en distintos repertorios, en distintas épocas, distintos estilos: tratar de mantener un balance entre todas esas cosas».
Los conciertos del 15 y 16 de noviembre con la Sinfónica Universidad de Concepción giran en torno al mural Presencia de América Latina, de Jorge González Camarena, que cumple 60 años. ¿Nos puede comentar un poco más sobre ese programa?
«Se trata de una recopilación de obras latinoamericanas, vamos a tener obviamente bastante música chilena, que me parece muy importante: obras de Enrique Soro, Vicente Bianchi, Alfonso Leng y Luis Advis, y vamos a tocar también algunas cosas de Arturo Márquez y de José Pablo Moncayo, que son obras ícono del repertorio latinoamericano. Para mí era importante que tuviera una gran presencia chilena, por lo que te digo, creo que es importante rescatar la música de nuestro país. Así que va a ser un concierto muy entretenido., y creo que va a ser una experiencia perfecta para gente que no está tan acostumbrada a asistir a salas de concierto, porque este repertorio es un poco más festivo, en el buen sentido, invita a conectarse mucho con el ritmo, con los ritmos típicos también que hay en nuestro continente».
«Bajo su dirección, abriremos nuevos espacios de vinculación con diversos públicos, fortaleciendo nuestra presencia en la comunidad. Además, su enfoque en el desarrollo técnico y musical garantizará que la orquesta siga creciendo y alcanzando los más altos estándares artísticos, reafirmando nuestro compromiso con la excelencia musical”, declaró Eduardo Díaz, director ejecutivo interino de Corcudec, en un comunicado de fines de octubre que anunciaba el nombramiento de Luis Toro Araya.
Poco antes, a inicios de octubre, Luis Toro Araya trabajó intensamente con la Sinfónica de Tenerife, como asistente en la ópera de Richard Strauss Ariadna en Naxos. Fueron numerosos ensayos con la orquesta, con los cantantes y también ensayos de escena con los cantantes. «Fue una experiencia fantástica porque es una ópera de Strauss que es tremendamente difícil».
Después de eso, debutó con la Sinfónica de Bilbao, el 17 de octubre, en un programa que volvió a contar con Richard Strauss, esta vez, con Der Rosenkavalier, además del Concierto n°1 para violín de Dmitri Shostakovich, con el solista Sergei Dogadin, y una obra chilena que él propuso: La muerte de Alsino de Alfonso Leng.
¿Cuán importante era para usted debutar en ese escenario en particular y con esa agrupación?
«Muy importante, porque es una orquesta muy buena. La he podido escuchar un par de veces en los últimos años, conozco al director titular que tuvieron hasta hace poco, es Erik Nielsen, un gran director, lo admiro mucho. Es una orquesta con un muy lindo sonido. Y creo que el repertorio romántico, especialmente como el de ese programa que incluyó una suite de El caballero de la Rosa de Strauss, les queda muy bien, y funciona perfecto para la obra de Leng, pues requiere también ese tipo de sonido».
Después de eso, dirigió a la Orquestra do Algarve, en su debut en Portugal. Ese programa incluía una Obertura de Maurício Nunes Garcia, al Sinfonía n°40 de Wolfgang Amadeus Mozart y los Wessendock Lieder de Wagner, con la mezzosoprano alemana Luca Maria Caelers como solista.
Cuando lo entrevisté en julio pasado, le comenté que tenía once conciertos en Chile este segundo semestre, y varios debuts. Ahora quedan, además de los compromisos en Concepción, los conciertos con la Sinfónica Universidad de La Serena, primero, el 7 y 8 de noviembre con los Wesendonck Lieder y después, a fin de mes, el concurso Luis Advis, que implica el estreno de tres composiciones chilenas actuales. ¡Contento con esos dos programas tan distintos?
«Sí, tremendamente contento. Con la Sinfónica de La Serena ya hay una relación de unos cuantos años, pero estoy muy contento porque el primero va a ser un programa muy lindo, con la obertura Egmont, los Wesendock Lieder de Wagner con Luca Maria Caelers como solista y vamos a tener la Cuarta Sinfonía de Schubert. Y después, será la final del concurso Luis Advis, donde vamos a tocar tres obras nuevas de los finalistas del concurso».
¿Qué les diría a los auditores de Radio Beethoven como invitación a sus conciertos con la Sinfónica Universidad de La Serena, del 7 y 8 de noviembre?
«Los quiero invitar con mucho cariños a los conciertos que vamos a tener con la Sinfónica Universidad de La Serena, una orquesta con la que yo vengo trabajando hace bastante tiempo, y con un repertorio romántico muy interesante, con obras de Beethoven, de Wagner y de Schubert. Es un programa bastante cargado a lo dramático: la Obertura Egmont, los Wesendonck Lieder de Wagner, que tienen muchas conexiones con Tristán e Isolda, y la Cuarta Sinfonía que se denomina Trágica, de Schubert. Espero que lo disfruten mucho».
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