Alejandro Reyes: "Havestadt no era un misionero cualquiera"
noviembre 2, 2022
Junto con María José Brañes, el profesor del Instituto de Música UC lidera un proyecto que ofrecerá una nueva lectura del Cancionero Chilidugú y del legado del misionero jesuita. En dos conciertos gratuitos, indica Alejandro Reyes, se vivirá “un encuentro con la fe y con la cultura mapuche”.
photo_cameraAlejandro Reyes, ingeniero en sonido, organista, director y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Gonzalo Beltrán.
Es uno de los grandes tesoros de la música colonial chilena. El Cancionero Chilidungu publicado en 1777 por Bernardo Havestadt (1714-1781), fue estrenado en tiempos modernos en 1998, en el V Festival de Música Antigua de la Universidad de Santiago de Chile.
Las partituras fueron recuperadas e investigadas por el musicólogo Víctor Rondón y fueron entonces interpretadas por Syntagma Musicum Usach y el coro de niños de la comunidad huilliche de Compu, Chiloé.
Ahora, tres de los músicos que fueron parte del estreno, vuelven a presentar en vivo esta obra: Alejandro Reyes, Víctor Rondón y Gonzalo Cuadra. Chilidugu sive res chilenseen será interpretado en dos conciertos gratuitos, el viernes 4 y el domingo 6 de noviembre. Se sumará un conjunto de músicos especialistas.
Las presentaciones son parte de un proyecto de creación artística que fue financiado por la Dirección de Artes y Cultura de la Vicerrectoría de Investigación UC, y que se titula «Interartes Imago mundo missionarii».
El proyecto fue desarrollado por dos académicos de la Universidad Católica; Alejandro Reyes, del Instituto de Música UC, y María José Brañes, de la Facultad de Letras UC, quien se doctoró justamente con una investigación acerca de esta obra de Havestadt.
Radio Beethoven conversó al respecto con el profesor Alejandro Reyes.
«Lo medular es el rescate de la labor de un misionero jesuita del siglo XVIII, que la plasmó en un cancionero mapuche, donde él tradujo los principales dogmas del catecismo al mapuche, y adaptó melodías gregorianas, melodías de la Renania, de donde venía, y armó un opus muy importante con respecto a la evangelización, lo cual no era nada de fácil en la época porque de partida en la lengua mapuche no existe la palabra pecado, entonces la evangelización realmente se vuelve un tema bastante delicado y Havestaadt logra plantear esto a través de la música y a través de su amor por el lenguaje mapuche».
Alejandro Reyes, ingeniero en sonido, organista, director y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Gonzalo Beltrán.
El Cancionero Chilidugú se ha grabado y estudiado, pero siempre puede seguirse investigando, justamente porque es un gran tesoro, ¿no?
«Lo primero que hay que decir es que este cancionero se rescató gracias al trabajo de investigación y el tesón de Víctor Rondón. Él fue quien lo descubrió, lo rescató, y lo sacó a la luz; con él hicimos la primera edición. Pero claro, como tú dices, salen nuevos aspectos a la luz que tienen que ver con la forma cómo se enfoca y con las prácticas musicales, también por el mayor conocimiento que tenemos de lo que ha ocurrido con respecto a la evangelización y todo lo que hemos aprendido de la labor de la compañía de Jesús hasta la expulsión. Todo esto está plasmado no solamente en un concierto, sino que también está acompañado de unos paneles que ilustran parte de la obra de Havestadt, una obra que comienza, emblemáticamente, con una gramática de la lengua mapuche. Todo esto está explicado, en forma muy sucinta, por supuesto, en una galería de diez paneles».
Es importante recordar que esta figura es bastante relevante porque lo que sembró es profundo. Finalmente, él es músico y también misionero, no es sólo un misionero que utiliza la música.
«Sí, exacto. Además, él logró una fórmula para que el catecismo efectivamente fuera algo real, tangible, y para que fuera un vehículo para lograr la fe para los niños. Eso es realmente notable».
Ensayo de parte de los músicos participantes en el proyecto.
En estas nuevas interpretaciones del Cancionero Chilidugú habrá una adición relevante. «No nos limitamos solamente a las canciones, sino que además yo escribí preludios e interludios para cada una de ellas, de acuerdo con la práctica de la época, con mi experiencia como organista y mi trabajo en cuanto a esa especialidad», revela Alejandro Reyes.
«Además vamos a declamar algunos textos pertinentes que vienen de la misma obra de Havestadt. La idea es que sea más integral para que mostremos a Havestadt como misionero y como persona; estos textos muestran también su pensamiento interno y de repente muestran sus cavilaciones, sus dudas, etcétera. Además de la galería que lustra parte de su obra, que es tremendamente extensa. Todo lo que está elegido es bien medular, de manera que todo el que vaya se va a hacer una idea acabada de quién era Havestadt. Él no era un misionero cualquiera, porque una persona que tiene tanta empatía con un lenguaje totalmente ajeno y que hizo tanto por él, realmente es bien notable», detalla el profesor.
¿Cuál será el orgánico instrumental en los conciertos?
«Vamos a tener las flautas, que eran un elemento muy importante dentro de la orgánica musical que se ocupaba en la época; dos gambas, que llegaron con Luis Berger muy tempranamente al sur, específicamente a Chiloé; tenemos el órgano, por supuesto, como instrumento oficial de la Iglesia, y tenemos a dos cantantes maravillosos que además tienen una vasta experiencia en este trabajo no solamente como cantantes, sino que también como investigadores: María José Brañes, que es doctora en Letras y que hizo su doctorado en base al Chilidugú, y Gonzalo Cuadra, con el cual hicimos el estreno del Chilidugú hace muchos años. Los músicos que participan son realmente expertos en el tema y están muy comprometidos, intelectual y sentimentalmente, con él».
Así, Alejandro Reyes estará a cargo de la dirección y del órgano, y el elenco se completa con la soprano María José Brañes, el tenor Gonzalo Cuadra, Víctor Rondón, en flautas antiguas, y otros tres profesores de Música UC: Oriana Silva, en violín, y Gina Allende y Florencia Bardavid, en violas da gamba.
María José Brañes es soprano y profesora de la Facultad de Letras UC.
¿El proyecto que usted y la profesora María José Brañes han desarrollado concluye con los dos conciertos?
«No. Hay más cosas. Los conciertos son una parte muy importante, pero además tenemos una mesa redonda donde invitamos a importantes estudiosos de la obra de la compañía, de estética musical y, por supuesto, estudiosos de la obra de Havestadt. Este concierto va a ser grabado en audio video, y posteriormente, en la posproducción, se le van a agregar algunos elementos de manera que se pueda difundir por los canales de la UC, y permanezca ahí como un documento. Por otro lado también está la edición de la música, que fue otro trabajo que no estaba contemplado de buenas a primeras, pero ahí quedó»
La mesa redonda se realizará a las 14:30 horas del jueves 3 de noviembre, en la Biblioteca de Humanidades UC (Vicuña Mackenna 4860). Participarán María José Brañes, Laura Fahrenkrog Cianelli, Rafael Gaune Corradi, Gertrudis Payás Puigarnau, Alejandro Reyes, Claudio Rolle y Víctor Rondón, y el acceso es liberado.
¿Le gustaría invitar a los auditores de Radio Beethoven a los conciertos?
«Por supuesto. A nombre del Instituto de Música UC y de la Vicerrectoría de Investigaciones UC, queremos invitarlos cordialmente a este concierto que va a ser un encuentro con la fe y con la cultura mapuche. Va a ser una experiencia realmente notable, de un patrimonio que estamos rescatando, un patrimonio nuestro y que ojalá se siga difundiendo porque es muy accesible a muchas personas, incluso en los colegios. Va a ser una gran experiencia, así que dejamos a todos cordialmente invitados».
Mapa que ilustra la comunidad con la cual trabajó Bernardo de Havestadt.
Programa de los conciertos
Quiñe Dios gei (Existe un solo Dios que todo lo sabe) Para el Credo
Duamtumn vill (Reconozcan todas las personas) Acto de caridad y contrición
Jesus cad (Jesús, tu buen nombre) Honra el nombre de Jesús
A Señor Dios (Señor Dios que estás en el cielo) Acto de caridad y contrición
Dios ñi votüm (Jesucristo verdadero hijo de Dios) Para el Credo
Aiubige (Amarás a la madre de Dios) Acto de caridad
Hueda que che (Reconozcan todas las personas) Acto de contrición
Ventenlu (El amor de Dios es todopoderoso) Acto de contrición
Vill dgu mo (Amarás a Dios sobre todas las cosas) Para los diez mandamientos
Ufchigepe (Bendito sea el Santísimo Sacramento) Para la Eucaristía y a la Bendita Virgen María
Santo ángel em (El ángel santo me ha guiado) Para el ángel guardián
Quiñe Dios (Existe un solo Dios todopoderoso) Para el Credo
Duamtumn (Reconozcan todas las personas) Acto de caridad y contrición
Acui (Ha llegado a nuestra tierra) Canción de recibimiento
Cume que che ñi (Toda persona buena que muera) Para el Credo
Cad Burenieve (Misericordioso Señor Jesucristo) Súplica por piedad, perdón
Mari Mari (Te saludamos, san José) Canción para San José
Ayueimi (Amado Señor Dios) Acto de caridad
Vau mlei (Aquí están los mapuches) Canción para parlamento, asamblea
Coordenadas Viernes 4 de noviembre, 19 horas. Teatro del colegio San Ignacio (Alonso de Ovalle 1452). Acceso liberado. Domingo 6 de noviembre, 18:30 horas. Iglesia de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación (Las Trinitarias 7101, Las Condes). Acceso liberado.
El 17 y 18 de abril, el percusionista vuelve a interpretar The Messenger con la Sinfónica Nacional de Chile. Es una obra que él estrenó en Chile a mediados de los 2000. "Para mí, es vital seguir enfrentando obras complejas como solista; es una forma de validar la excelencia a través del ejemplo.
Con el Coro del Arzobispado de Santiago y una orquesta de 25 profesores y estudiantes de Música UC, se interpretan Misa de Navidad y Misa Eucarística el 21 y 22 de abril.
Los alumni UC Juan Cristóbal Undurraga y Constanza Sánchez están posgraduándose en Colonia y siguen trabajando en el ámbito administrativo de este conjunto que nació el año pasado y que cuenta con otros cinco integrantes que se están formando o se formaron en la UC.
El 7 de abril en la Parroquia de La Veracruz y el 8 en Providencia, el elenco de Música UC será dirigido por Gerard Ramos en Motetes de Tomás Luis de Victoria, Carlo Gesualdo, Antonio Lotti, Anton Bruckner y Francis Poulenc, algunos con Jorge Bugueño en órgano. Además, con Alejandro Rivasi interpretarán Son of God Mass de James Whitburn.
Fernando Cordella dirige lo que podría ser un estreno en América Latina en tres conciertos gratuitos, desde el lunes 30 de enero al miércoles 1 de abril, dentro y fuera de la UC. Es una obra escrita hace casi 300 años que consiste en siete cantatas para Viernes Santo. Actuarán seis profesores, ocho estudiantes y dos exestudiantes. Aquí, adelantamos las claves de este rescate.
"Cuando hay en común la búsqueda de la calidad, con una voluntad de honrar la música, las alianzas se producen casi espontáneamente", reflexiona Carmen Gloria Larenas, directora del Municipal y Alejandro Vera, director de Música UC, que el proyecto con estas tres funciones "llega a nuevos públicos". Felipe Ramos Taky, apunta que se escucharán cantatas que "están en el corazón de la obra de Bach".
"Si alguien es capaz de cantar, pues es capaz de hacer lo que quiera, musicalmente hablando", asegura este director gallego de 33 años de edad que conducirá a solistas y los elencos de ls UdeC en esta célebre obra. Serán dos conciertos de Semana Santa, el 27 y el 28 de marzo.
Se titula La lsla desconocida y contiene comisiones a Javiera Campos y Camila Leal, compositoras extranjeras ya desaparecidas y otras dos chilenas: Valentina Maza y Carla Judast. La directora revela que en la universidad justificaban la poca presencia femenina diciendo que "quizás no fueron tan buenas como para entrar en el canon musical'. Sin embargo, asegura que cuando "empiezas a indagar (...), te encuentras con que hay una historia que no ha sido contada".
Diecinueve canciones surgidas en los oratorios de San Felipe de Neri que reflejan el espíritu de la Contrarreforma vuelven a sonar en un disco y en concierto, a través de un proyecto interdisciplinario. "Rescatamos una colección ampliamente estudiada por la musicología y la filología, pero bastante ignorada por los intérpretes de música históricamente informada", señala Gina Allende, quien trabajó con los también académicos UC Rodrigo Álvarez y Eduardo Jahnke y con Fortuna Disperata.