Luis Toro Araya y la Filarmónica de Santiago: Un Bruckner jovial y enérgico
marzo 31, 2025
Nicolás Staiger Rubio comenta "Bruckner Triunfal", el programa que presentó el Teatro Municipal de Santiago, dirigido por la joven batuta chilena Luis Toro Araya. Se escuchó Canción de cuna para Fuegia Basket del compositor chileno Tomás Brantmayer y la descomunal Octava Sinfonía de Anton Bruckner.
photo_cameraFoto: Juan Millán.
La asistencia no fue muy masiva el jueves 27 de marzo, pero el público se mostró muy entusiasta. Anton Bruckner, que dio nombre al concierto, es un gusto complejo: su intrincada forma, el uso extensivo del contrapunto y la extensión de sus obras lo convierten en un compositor desafiante, tanto para intérpretes como oyentes. Sin embargo, es fundamental destacar el compromiso del Teatro Municipal de Santiago con este repertorio y las palabras del propio Luis Toro Araya, quien afirmó que esta música es más necesaria que nunca.
El concierto comenzó con Canción de cuna para Fuegia Basket, obra de Tomás Brantmayer estrenada en 2018. En una reseña anterior, mencioné su estilo, caracterizado por la búsqueda de sonoridades y colores orquestales muy particulares. En este caso, aunque la exploración tímbrica estuvo presente, el foco se dirigió hacia otro aspecto: la pieza tiene un carácter altamente descriptivo y narrativo, y sus timbres van más vinculados a las vanguardias estilísticas y el uso de técnicas extendidas en los instrumentos. Luis Toro Araya, comprometido con la obra, dedicó un espacio a la mediación cultural antes de la ejecución, un sello distintivo de las nuevas generaciones de directores. La ejecución fue muy evocadora y emotiva, apreciándose en la orquesta dedicación y gusto por la obra. Al finalizar, el joven compositor subió al escenario y recibió una merecida ovación del público y la orquesta.
Foto: Juan Millán.
La segunda parte del concierto estuvo dedicada a la monumental Octava Sinfonía de Bruckner. Desde el punto de vista del canon interpretativo, la versión fue algo más rápida de lo habitual, pero con gran profundidad y energía. En lugar de abordar la partitura como una sucesión de bloques verticales y armónicos, el director la desentrañó a través de sus líneas melódicas, resaltando su origen en el contrapunto wagneriano y su enraizamiento en la tradición sinfónica germánica. Luis Toro Araya dirigió de memoria, sin partitura, evidenciando así su profundo conocimiento de la obra.
Foto: Juan Millán.
Todas las secciones de la orquesta contribuyeron a un resultado memorable, pero cabe destacar, por supuesto, la sección de bronces, que constituye el sello característico de la producción sinfónica bruckneriana. Liberados de las exigencias de los pianísimos, gracias al caudal sonoro de la imponente orquestación del compositor, pudieron desplegarse con soltura y expresividad en cada desafío de la partitura.
El 17 y 18 de abril, el percusionista vuelve a interpretar The Messenger con la Sinfónica Nacional de Chile. Es una obra que él estrenó en Chile a mediados de los 2000. "Para mí, es vital seguir enfrentando obras complejas como solista; es una forma de validar la excelencia a través del ejemplo.
Con el Coro del Arzobispado de Santiago y una orquesta de 25 profesores y estudiantes de Música UC, se interpretan Misa de Navidad y Misa Eucarística el 21 y 22 de abril.
Los alumni UC Juan Cristóbal Undurraga y Constanza Sánchez están posgraduándose en Colonia y siguen trabajando en el ámbito administrativo de este conjunto que nació el año pasado y que cuenta con otros cinco integrantes que se están formando o se formaron en la UC.
El 7 de abril en la Parroquia de La Veracruz y el 8 en Providencia, el elenco de Música UC será dirigido por Gerard Ramos en Motetes de Tomás Luis de Victoria, Carlo Gesualdo, Antonio Lotti, Anton Bruckner y Francis Poulenc, algunos con Jorge Bugueño en órgano. Además, con Alejandro Rivasi interpretarán Son of God Mass de James Whitburn.
Fernando Cordella dirige lo que podría ser un estreno en América Latina en tres conciertos gratuitos, desde el lunes 30 de enero al miércoles 1 de abril, dentro y fuera de la UC. Es una obra escrita hace casi 300 años que consiste en siete cantatas para Viernes Santo. Actuarán seis profesores, ocho estudiantes y dos exestudiantes. Aquí, adelantamos las claves de este rescate.
"Cuando hay en común la búsqueda de la calidad, con una voluntad de honrar la música, las alianzas se producen casi espontáneamente", reflexiona Carmen Gloria Larenas, directora del Municipal y Alejandro Vera, director de Música UC, que el proyecto con estas tres funciones "llega a nuevos públicos". Felipe Ramos Taky, apunta que se escucharán cantatas que "están en el corazón de la obra de Bach".
"Si alguien es capaz de cantar, pues es capaz de hacer lo que quiera, musicalmente hablando", asegura este director gallego de 33 años de edad que conducirá a solistas y los elencos de ls UdeC en esta célebre obra. Serán dos conciertos de Semana Santa, el 27 y el 28 de marzo.
Se titula La lsla desconocida y contiene comisiones a Javiera Campos y Camila Leal, compositoras extranjeras ya desaparecidas y otras dos chilenas: Valentina Maza y Carla Judast. La directora revela que en la universidad justificaban la poca presencia femenina diciendo que "quizás no fueron tan buenas como para entrar en el canon musical'. Sin embargo, asegura que cuando "empiezas a indagar (...), te encuentras con que hay una historia que no ha sido contada".
Diecinueve canciones surgidas en los oratorios de San Felipe de Neri que reflejan el espíritu de la Contrarreforma vuelven a sonar en un disco y en concierto, a través de un proyecto interdisciplinario. "Rescatamos una colección ampliamente estudiada por la musicología y la filología, pero bastante ignorada por los intérpretes de música históricamente informada", señala Gina Allende, quien trabajó con los también académicos UC Rodrigo Álvarez y Eduardo Jahnke y con Fortuna Disperata.