Fundación Richard Wagner de Chile: habla Andrés Rodríguez
junio 2, 2021
Ya tienen un ciclo de conferencias que está dando cuenta de las múltiples facetas del artista alemán, desde su legado operático hasta los contenidos filosóficos de sus libretos. También tienen un programa de becas enfocado en el Festival de Bayreuth. Así lo detalla uno de los directores de la fundación.
No sólo revolucionó la ópera sino que además, para muchos, con su obra se da inicio a la música moderna. Richard Wagner (1813-1883) es uno de los grandes genios de la historia de la música y su contribución al desarrollo de este arte sólo se compara con el cambio de paradigma que produjo en la ópera.
Este enorme legado es promovido, en nuestro país, por la Fundación Richard Wagner de Chile, entidad que preside Alejandra Kantor y que en sólo dos años de existencia ya tiene una nutrida actividad de difusión, de reflexión y también de apoyo a las nuevas generaciones de artistas wagnerianos.
Sobre estas actividades, la proyección y los próximos proyectos de la entidad, hablamos con Andrés Rodríguez, miembro del directorio de la Fundación Richard Wagner de Chile, y ex director general del Teatro Municipal de Santiago (1986-2015), quien ha sido uno de los artífices de la materialización en nuestro país de una serie de óperas del célebre compositor germano. De hecho, en 1998 la República Federal de Alemania le concedió la Cruz Federal al Mérito, por haber sido responsable de la realización del «canon de Bayreuth» en Chile.
«La Fundación Richard Wagner de Chile nació en el año 2019, cuando se estuvo trabajando en los estatutos para crearla como una fundación con institucionalidad propia, con un directorio, personalidad jurídica, cuenta corriente… Con todos los requisitos propios de este tipo de fundaciones para que funcione con facilidad, sin trámites burocráticos», apunta Andrés Rodríguez.
El año pasado, indica, «se trabajó muy activamente en distintas conferencias, las que tienen por objeto atraer la atención del público y se vinculan a la misión de la fundación: promover la música y el legado de Richard Wagner, quien fue un gran músico, una persona que tuvo una influencia activa en el mundo de la ópera y en el mundo de la música».
¿En qué aspecto del legado de este compositor germano se centra el trabajo de la Fundación Richard Wagner de Chile?
«La fundación es un espacio de reflexión, de entrega y de unión de la música y la obra de Richard Wagner, quien hizo cosas muy innovadoras en la composición musical, como por ejemplo, la creación del motivo central o leitmotiv. Además, creó instrumentos especiales para interpretar sus obras, como por ejemplo las tubas wagnerianas que se usaron en el Municipal en la representación de la Tetralogía y cada vez que se han hecho las obras de Wagner. A nosotros, los miembros de la fundación, nos interesa promover y reunirnos alrededor de la música de Richard Wagner, y también alrededor de su filosofía, de lo que significan sus libretos. Wagner no solamente fue el gran músico que todos sabemos, sino que además era un hombre que tenía profundos conocimientos de filosofía, era poeta, ensayista, director de orquesta y dramaturgo; él mismo hacía los libretos de sus obras, que tienen mucho contenido. Todo esto da lugar a un amplio intercambio de opiniones, a amplios debates, y ése es el objetivo de la fundación, básicamente».
Richard Wagner tiene una doble dimensión, como intelectual y como creador. Fue un compositor muy influyente y su trabajo impactó en el desarrollo del arte musical, pero también como figura representa un referente, ¿no?
«No hay ninguna duda, el lugar que ocupa es fundamental. Era más o menos contemporáneo de Giuseppe Verdi, quien llevó una carrera por el lado de la ópera italiana completamente distinta de la que llevó Richard Wagner en cuanto a la música alemana. Richard Wagner tenía una idea central, que era crear la obra de arte total, en el sentido de que una ópera era una obra que incorporaba teatro, drama, filosofía, música y visión de futuro, en base a leyendas pasadas como sucedió con muchas de sus creaciones. Por eso él no llamaba óperas a sus óperas, sino dramas musicales».
«Richard Wagner no solamente fue el gran músico que todos sabemos, sino que además tenía profundos conocimientos de filosofía, y él mismo hacía los libretos de sus óperas», destaca Andrés Rodríguez.
Hablemos de la riqueza de la producción de Richard Wagner y del acceso que el público chileno ha tenido a ella.
«Compuso obras que son muy importantes. Está el famoso ‘canon de Bayreuth’, que son las diez obras capitales que hizo Richard Wagner y que felizmente todas ellas se presentaron en Chile. Se hizo la tetralogía El Anillo del Nibelungo, más Tristán e Isolda, El Buque Fantasma, Lohengrin, Parsifal… Como todas esas obras las vimos felizmente acá en Chile, la gente tiene una noción de lo que es el ‘canon de Bayreuth’ y de la obra de Richard Wagner».
De acuerdo con su experiencia en el Teatro Municipal y en la fundación, ¿existe un contundente universo en Chile de fieles seguidores de Wagner?
«Así es. Hemos encontrado un número importante de personas que querían crear esta fundación. En el mundo hay muchas fundaciones Richard Wagner, ésta es la primera que se hace en Chile y contamos incluso con la participación de una bisnieta de Richard Wagner, que es la señora Eva Wagner. Ella es bisnieta de Wagner y de Cosima Liszt, la hija de Franz Liszt; es una persona, además, muy involucrada en el mundo musical, tanto en Bayreuth como en Estados Unidos y en Francia. Ella es un personaje musical, y ha aceptado ser miembro honoraria de la Fundación Richard Wagner de Chile, lo que es un gran orgullo para nosotros».
Eva Wagner-Pasquier fue codirectora del Festival de Bayreuth entre 2009 y 2015, y ha expresado un particular aprecio por el tenor chileno Ramón Vinay, el único chileno que ha cantado en el célebre festival fundado por el propio Richard Wagner, interpretando los roles de Tristán, Siegmund, Parsifal, Tannhäuser y Telramund.
Igualmente, está muy bien enterada de la valoración que existe en nuestro país por el compositor alemán. “Históricamente, Chile ha tenido una importante actividad lírica en torno a Wagner. Entre 1981 y 2015 hubo un total de 17 representaciones de obras de Wagner», declaró en enero pasado a El Mercurio.
El Buque Fantasma, en la producción de Roberto Oswald y la dirección musical de Gabor Ötvös, 1992. Foto: Centro DAE.
Una de las líneas de acción de la Fundación Richard Wagner en Chile apunta al apoyo de jóvenes intérpretes que poseen voces wagnerianas y justamente tienen un promisorio futuro, e incluso presente, en este repertorio en particular, con proyección por cierto, internacional. En concreto, tienen un programa de becas que financian el viaje y la estadía, durante una semana, de un intérprete musical al Festival de Bayreuth, viviendo así la experiencia de presenciar en vivo las producciones líricas, establecer contactos y, además, participar en un concierto de gala, en escena.
«Este año se asignó la primera beca, que le fue otorgada a un joven chileno que tiene una voz wagneriana, León de la Guardia», puntualiza Andrés Rodríguez.
Conferencias en línea: las múltiples facetas de Wagner
El año pasado, la Fundación Richard Wagner de Chile inició, además, un ciclo de conferencias que, debido a la pandemia, se han hecho en forma remota. Durante 2020, entre los expositores se contaron Claudio Ortiz, Armando Roa y Cristóbal Holzapfel, y se abordó un espectro amplio de temáticas: desde el dolor y el sufrimiento en la vida de Richard Wagner, hasta su vínculo con la filosofía, su aporte a través del leitmotiv, y el uso de su música en el cine, sin dejar de lado tampoco asuntos más controversiales como la relación de Wagner con Nietzsche, por un lado, y con el judaísmo y el anti-semitismo, por el otro. Asimismo, Marcelo Lombardero habló de los montajes de las óperas del compositor alemán, y el propio Andrés Rodríguez, de Wagner en Chile.
«Todas las conferencias que se hicieron el año pasado realmente son apasionantes, y están todas en la página de la Fundación Richard Wagner de Chile, Frw.cl. También para este año tenemos un ciclo muy importante de ocho charlas que, empezaron en marzo y terminan el 26 de noviembre», señala Rodríguez.
La última conferencia, «La orquesta de Wagner, una visión vanguardista», a fines de mayo, estuvo a cargo del director asociado de la Filarmónica de Los Angeles, Paolo Bortolameolli, La próxima se realizará el último viernes de este mes, es decir, el 25 de junio, se titula «Política y ética en la vida y obra de Wagner: mito y realidad» y la dictará Daniel Kaufmann desde Washington.
Los socios de la fundación tienen acceso liberado a las charlas, y el público general puede sumarse por un monto de alrededor de $5.000, recursos que permiten financiar las actividades de la fundación. Una vez que se estrenan, eso sí, quedan alojadas en Frw.cl, libres de costo, para que toda la ciudadanía pueda acceder a ellas.
«Las charlas son entretenidas, didácticas, y amenas, nadie se explaya en términos largos explicativos. Son fáciles, no se necesita ser un experto ni un conocedor, sino que permiten que la gente se vaya introduciendo al mundo wagneriano. Tienen una duración máxima de una hora y son habitualmente el último viernes de cada mes», cierra Andrés Rodríguez.
El 17 y 18 de abril, el percusionista vuelve a interpretar The Messenger con la Sinfónica Nacional de Chile. Es una obra que él estrenó en Chile a mediados de los 2000. "Para mí, es vital seguir enfrentando obras complejas como solista; es una forma de validar la excelencia a través del ejemplo.
Con el Coro del Arzobispado de Santiago y una orquesta de 25 profesores y estudiantes de Música UC, se interpretan Misa de Navidad y Misa Eucarística el 21 y 22 de abril.
Los alumni UC Juan Cristóbal Undurraga y Constanza Sánchez están posgraduándose en Colonia y siguen trabajando en el ámbito administrativo de este conjunto que nació el año pasado y que cuenta con otros cinco integrantes que se están formando o se formaron en la UC.
El 7 de abril en la Parroquia de La Veracruz y el 8 en Providencia, el elenco de Música UC será dirigido por Gerard Ramos en Motetes de Tomás Luis de Victoria, Carlo Gesualdo, Antonio Lotti, Anton Bruckner y Francis Poulenc, algunos con Jorge Bugueño en órgano. Además, con Alejandro Rivasi interpretarán Son of God Mass de James Whitburn.
Fernando Cordella dirige lo que podría ser un estreno en América Latina en tres conciertos gratuitos, desde el lunes 30 de enero al miércoles 1 de abril, dentro y fuera de la UC. Es una obra escrita hace casi 300 años que consiste en siete cantatas para Viernes Santo. Actuarán seis profesores, ocho estudiantes y dos exestudiantes. Aquí, adelantamos las claves de este rescate.
"Cuando hay en común la búsqueda de la calidad, con una voluntad de honrar la música, las alianzas se producen casi espontáneamente", reflexiona Carmen Gloria Larenas, directora del Municipal y Alejandro Vera, director de Música UC, que el proyecto con estas tres funciones "llega a nuevos públicos". Felipe Ramos Taky, apunta que se escucharán cantatas que "están en el corazón de la obra de Bach".
"Si alguien es capaz de cantar, pues es capaz de hacer lo que quiera, musicalmente hablando", asegura este director gallego de 33 años de edad que conducirá a solistas y los elencos de ls UdeC en esta célebre obra. Serán dos conciertos de Semana Santa, el 27 y el 28 de marzo.
Se titula La lsla desconocida y contiene comisiones a Javiera Campos y Camila Leal, compositoras extranjeras ya desaparecidas y otras dos chilenas: Valentina Maza y Carla Judast. La directora revela que en la universidad justificaban la poca presencia femenina diciendo que "quizás no fueron tan buenas como para entrar en el canon musical'. Sin embargo, asegura que cuando "empiezas a indagar (...), te encuentras con que hay una historia que no ha sido contada".
Diecinueve canciones surgidas en los oratorios de San Felipe de Neri que reflejan el espíritu de la Contrarreforma vuelven a sonar en un disco y en concierto, a través de un proyecto interdisciplinario. "Rescatamos una colección ampliamente estudiada por la musicología y la filología, pero bastante ignorada por los intérpretes de música históricamente informada", señala Gina Allende, quien trabajó con los también académicos UC Rodrigo Álvarez y Eduardo Jahnke y con Fortuna Disperata.