Tafelmusik: música para cenar con Estudio MusicAntigua UC
agosto 12, 2025
La 61a Temporada de Cámara UC continúa el 19 y 20 de agosto con el conjunto estable del Instituto de Música UC y su recreación de suites de danzas que fueron compuestas para acompañar las cenas de la nobleza hace 400 años. "Invitamos al público escuchar esta música colorista y festiva en ejecuciones que realizaremos con una amplia gama de instrumentos de época", indica el codirector del ensamble, Sergio Candia.
Con 32 años de trayectoria, Estudio MusicAntigua UC es una agrupación de referencia en la práctica históricamente informada. Sus múltiples proyectos de investigación y grabaciones, así como la constante actividad concertística que desarrollan dentro y fuera de la Universidad Católica, dan cuenta de un trabajo constante para recrear repertorios y formas de hacer la música de antaño, pero pensando en los auditores de la actualidad.
Es lo que volverá a hacer este conjunto estable del Instituto de Música UC, ahora en la 61a Temporada de Cámara UC, a través del programa “Tafelmusik, música de mesa y circunstancia del Barroco alemán”. La agrupación que codirigen los profesores Gina Allende y Sergio Candia abordará grandes ejemplos de estas músicas que fueron creadas para ser interpretadas mientras nobles o autoridades del clero estaban cenando.
Serán dos conciertos, ambos a las 19:30 horas, el martes 19 de agosto en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente (Jaime Guzmán 3.300, inscripción gratuita) y el miércoles 20 de agosto, en el Centro Cultural Vicente Bianchi de La Reina (Santa Rita 1.153, inscripción gratuita).
Se escucharán piezas de la colección Banchetto Musicale de Johann Hermann Schein. canciones de la colección Ludi Musici de Samuel Scheidt, y tres suites de la colección Mensa Sonora de Heinrich Ignaz Franz Biber.
Actuarán los profesores del Instituto de Música UC Sergio Candia, Gonzalo Beltrán, Florencia Bardavid, Gina Allende, Camilo Brandi y Eduardo Figueroa, además de Juan Fundas.
«En este concierto de música del temprano Barroco alemán recrearemos obras dedicadas a la realización de banquetes, tanto para su inicio como durante las comidas o después de ellas. Se trata de un género musical basado principalmente en conjuntos de danzas y que fue muy frecuentado entre los siglos XVI y XVIII, sobre todo en Francia y Alemania. Invitamos al público escuchar esta música colorista y festiva en ejecuciones que realizaremos con una amplia gama de instrumentos de época», señala Sergio Candia, codirector de Estudio MusicAntigua UC.
¿Qué los motivó a desarrollar este programa en particular?
«Yo diría que básicamente la belleza intrínseca de esta música y, secundariamente, el hecho de que hacía tiempo que no abordábamos repertorio del temprano Barroco, especialmente de compositores alemanes. Esta música y sus compositores son frecuentemente considerados en las programaciones de conciertos en Chile, pero casi siempre asociados a música sacra. El repertorio que recreamos en este concierto, por el contrario, es de lo más representativo de la tradición musical secular de las naciones germánicas de esos tiempos. Debe tenerse presente, en todo caso, que dicha vida secular se desenvolvía en un cotidiano cruzado por la religiosidad cristiana, fuera ésta de signo protestante o católico contrarreformista. Y por cierto, también en un siglo de numerosas y repetidas guerras religiosas. Se trataba de un theatrum mundi altamente conflictuado y cruzado por la constante amenaza de la peste y de las guerras fraticidas, del miedo y del temor al castigo divino y la amenaza de la condenación eterna. En ese ambiente, el momento del banquete, la celebración y la distracción de las preocupaciones cotidianas hacían resaltar fuertemente en el subconsciente colectivo la idea de la música como consuelo y cura de los males del alma. En ese contexto, la música de mesa teatralizaba musicalmente el viejo tópico del locus amoenus«.
¿Todas las piezas que escucharemos en los conciertos que dará Estudio MusicAntigua UC el 19 y 20 de agosto son suites de danzas?
«Casi todas. Las obras de Schein y Biber pertenecen al género de la suite de danzas, que normalmente contiene formas de danzas y a veces oberturas y alguna pieza de carácter no danzable. Dos de las obras de Schein pertenecen al género de la canzona polifónica del siglo XVII y la otra es una gallarda muy elaborada, en base a variaciones. Todas las obras comparten la característica de estar escritas con una textura polifónica en donde la línea del bajo contemplaba un cifrado armónico de acompañamiento, el que podía ser ejecutado en múltiples instrumentos de acompañamiento armónico, como las cuerdas pulsadas o los teclados».
¿Cuáles son los antecedentes de la Tafelmusik, este repertorio para cenar que se desarrolló en los siglos XVI y XVII? ¿Efectivamente se interpretaba mientras algunas personas comían? ¿En cuáles contextos? ¿Cuál era el mayor estímulo que motivaba a los compositores de la época a desarrollar estas colecciones?
«Yo diría que el mayor incentivo era económico y laboral, antes que primariamente estético, pues se trata de músicas de circunstancia ‘por encargo’, es decir, para amenizar fiestas y banquetes. Los antecedentes pueden ser tan antiguos como las prácticas musicales asociadas a los banquetes y bacanales de las civilizaciones de la antigüedad, pero el género propiamente denominado ‘banquete musical’ surge en las cortes y ambientes de la nobleza de Italia y España. Hacia fines del siglo XVII se amplía su radio de influencia hacia los compositores de Inglaterra y los principados germánicos, sobre todo en manos de los compositores de esas tierras que habían tomado contacto con compositores italianos de comienzos del 1600. Este repertorio de música de circunstancia podía adaptarse para su empleo en diversas ocasiones, desde los momentos preliminares a un banquete festivo, empleándoselo a veces también durante la comida o, más comúnmente, al término de ésta, cuando podía haber ejecución de danzas sociales por parte de los propios comensales, o bien una representación a cargo de bailarines y actores profesionales. El uso total o parcial de estas piezas también podía alcanzar a representaciones teatrales con danzas y comedia, como las maskes o bailes de máscaras inglesas de comienzos del siglo XVII».
¿Qué le gustaría destacar específicamente de Banchetto Musicale, de Schein, de la cual escucharemos dos suites?
«En relación a nuestra recreación, yo sugeriría que los auditores atiendan a la diversidad de timbres o colores instrumentales, los que se logran mediante la combinación de diversas familias de instrumentos, o consorts, como solía denominárselos en Inglaterra. Estas instrumentaciones, que son opcionales, sugieren además el carácter transicional de este estilo, que se nutre de las tradiciones polifónicas del Renacimiento, pero también avanza en las novedades del bajo continuo y la sonata polifónica de comienzos del Barroco».
En las notas al programa, usted menciona que Schein fue uno de los primeros en incorporar en el norte de Europa el estilo violinístico italiano. ¿Cuáles fueron las implicancias de ello? ¿La música de los tres autores que escucharemos en la 61ª Temporada de Cámara UC ya trabajan con esos elementos italianos, o eso no sucede en el caso de Scheidt, por haber sido contemporáneo de Schein?
«Ocurre notoriamente en los tres compositores que incorporamos en nuestro programa. El violín fue quizás el instrumento debutante de mayor trascendencia y difusión en los géneros y escenarios musicales del Barroco. La primacía del violín surge de la mano del género de la sonata a solo y en trío, hasta llegar a monopolizar su presencia en los grupos orquestales mayores que surgieron en las cortes reales o principescas, y también dentro de las iglesias, fueran católicas o protestantes. Pero estas obras fueron creadas en un momento en que el violín aún disputaba y concertaba con muchos instrumentos menos modernos, tanto de cuerdas como de viento, tales como las violas da gamba, las flautas, las cornetas y una amplia gama de instrumentos de lengüeta, cuya evolución confluyó hacia el oboe y el fagot hacia fines del 1600, particularmente en la corte de Luis XIV. El estilo violinístico italiano de la mayoría de las obras instrumentales para conjuntos orquestales cristalizó y se impuso claramente sólo después de 1700″.
Entiendo que la Mensa Sonora de Heinrich Ignaz Franz Biber es un poco posterior. ¿Qué podría destacar de esta obra, de la cual escucharemos tres suites?
«En efecto, podría decirse que el estilo de Biber es algo más moderno que los de Schein y Scheidt. En él se advierten más claramente los rasgos de la seconda prattica italiana, surgida en torno a Claudio Monteverdi y la música representativa del norte de Italia durante las primeras décadas del 1600. Si bien se mantienen las formas de danzas características del siglo XVI, hay una elaboración temática con criterios dramáticos, es decir, más propios de la música concebida como expresión de afectos y ‘escenarios emotivos’, muchas veces inspirados en la acción dramática de la ópera italiana o los ballet de cour franceses. Esto implica también una búsqueda de mayores contrastes entre las distintas partes de una suite o seguidilla de danzas. Tales contrastes no se restringen a los aspectos de tempo y ritmo, sino también incluyen a la instrumentación y a la libertad de fraseo, armonización, ornamentación y articulación, según las posibilidades que cada instrumento sugiere o permite. Está, por tanto, ya en esta música la idea de discurso, diálogo, confrontación o conversación musical sin palabras, lo que comenzó a denominarse como estilo concertante».
Por Romina de la Sotta Donoso | 12-08-2025 | Originalmente publicado en musica.uc.cl.
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