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Exposición

Parque Cultural de Valparaíso: Tres estados de suspensión

Las creadoras Denisse Viera, Fernanda López y Rocío López reflexionan sobre el impacto de la globalización en el medioambiente y su incidencia en los territorios.

Agua, aire, tierra. Tres elementos, tres artistas, tres acciones performáticas. A través de la fotoperformance, videoperformance, instalación y gráfica; las creadoras Denisse Viera, Fernanda López y Rocío López reflexionan sobre el impacto de la globalización en el medioambiente y su incidencia en los territorios. La muestra se titula "Tres estados de suspensión" y puede visitarse en el Parque Cultural de Valparaíso desde el 7 de octubre al 6 de noviembre, de martes a domingo, de 10 a 20 horas, en Cumming 590, Cerro Cárcel, Valparaíso, con acceso liberado.

El proyecto financiado por Fondart Regional convocatoria 2022, que se basa en la experiencia del lugar que cada una habita: Valparaíso/agua, Santiago/aire y Araucanía/tierra.

Formas de sobrevivencia simbióticaCircunferencias para un sacrificio, Hielos y Pulso son las acciones performáticas de las artistas Fernanda López, Rocío López y Denisse Viera, que dan forma a la muestra Tres estados de suspensión en la que, a través de diversos medios como fotoperformance, video performance e instalación; indagan en el impacto de la globalización en la degradación ambiental, particularmente, en las zonas en las que ellas trabajan y habitan: La Araucanía, Santiago y Valparaíso.

El proyecto responde a inquietudes actuales, planteadas desde distintas formas de repensar el territorio que, debido al impacto socio-ambiental que se vive en ellos, son denominados “zonas de sacrificio”. A partir de cada lugar se configuran diferentes elementos como diagramas de creación que, desde la experiencia del cuerpo, han desarrollado diferentes poéticas, llevando a cabo acciones performáticas que visibilizan, evidencian y subsanan metafóricamente la relación cuerpo/territorio.

Para esta investigación, Rocío López Montaner, trabaja a partir de la noción de afecto desde el cuerpo, entendido como una extensión del territorio. Si éste se encuentra en crisis, el cuerpo, sus percepciones y sensibilidades también lo estarán. Entender diversos territorios como zonas de sacrificioexige la necesidad de visibilizar un existir vulnerable que nos enfrenta a la transgresión de lo sensible. Estas obras de performance realizadas en diferentes territorios, reflexionan a partir de la configuración entre imagen y soporte, a través de la fotografía, el video y el concepto de libro.

“Me interesa mezclar asociaciones entre las ideas de libro, imagen y video, para ampliar posibilidades formales y conceptuales, multiplicando posibilidades como soportes de una performance, por lo tanto, se puede entender el cuerpo como un espacio de conocimiento y, a su vez, un libro como un cuerpo afectable”, cuenta.

Circunferencias para un sacrificio, el registro de caminatas circulares, realizadas en tres territorios distintos. Fueron realizadas a cuerpo desnudo, cubierto sólo por palabras escritas con pigmento de polvo de carbón. El texto transcrito por otra mujer (Ana, madre de la artista) refiere a la correspondencia sensible entre diversos conceptos en clave poética, aludiendo a la relación de intimidad y vulnerabilidad que plantea el vínculo madre- hija con el territorio afectado.

En Formas de sobrevivencia simbiótica la artista Fernanda López Quilodrán realiza un traje de medición de CO2 de tres canales que le permite dialogar, por medio de la exhalación, con la papa y con el aire. Los datos capturados se transforman en palabras asociadas a cada reino y los efectos en cada uno debido a la crisis climática. Permite configurar poemas, gráficos, imágenes y acciones, a modo de conjeturas que posibiliten la comunicación con otros reinos, estableciendo conexiones y colaboraciones para la construcción de nuevas cartografías y relatos, comprendiendo lo vivo y su capacidad de sobrevivencia, mutación o simbiosis en el contexto de las llamadas zonas de sacrificio.

Estos datos y poemas se visualizan en una instalación que combina las artes y la ciencia por medio del video, la acción, el texto y la electrónica. “Me pareció pertinente realizar esta simbiosis con la papa, por su característica de tubérculo vernáculo de la región andina de América, por su capacidad de resistencia y por ser un agente principal en la salvación de la hambruna”, comenta.

Denisse Viera, en Hielos Pulso, responde a las inquietudes vinculadas a los tres territorios explorados, sus espacios naturales, las intervenciones humanas junto a sus huellas, así como las tecnologías empleadas, desde una mirada retrospectiva. A través del despliegue de las cargas simbólicas, el uso de los elementos, agua, fuego y humo como materialidades, presenta imágenes de diálogo entre paisaje, cuerpo y objeto. 

El agua y su particular tránsito de estados físicos, así como su paso a objeto, el fuego cuyo carácter dicotómico que, por un lado, se presenta amable y envolvente, desprendiendo calidez y luz, cuando se libera de sus cadenas, danza y retuerce, arrasa, devora, consume e invade todo a su paso, y el humo que, con su cualidad penetra los rincones y espacios más recónditos, simbólicamente cargado, cuya capacidad de limpieza y transmutación es transversal a los territorios y culturas del planeta, son los ejes transversales que se materializan en foto performance e instalaciones. “Mi trabajo es reflejo de la curiosidad por explorar los territorios, sumergirme en sus historias y contextos sociopolíticos. Identificar las tensiones entre naturaleza, cuerpo - comunidad e intereses económicos, ha sido la columna vertebral que sostiene las imágenes e instalaciones presentadas”, declara.

Tres estados de suspensión, contó con una primera etapa de investigación en la que también participaron las curadoras, Cynthia Francica, Inés Ortega Márquez y Gloria Cortés; una segunda de creación y producción donde se realizó la confección material, grabación y edición de las propuestas performáticas llevadas a cabo en las localidades de Valparaíso, Santiago y La Araucanía; para finalizar con la fase de exhibición que tuvo la muestra en Galería Réplica de Valdivia (junio), Museo Ferroviario Pablo Neruda de Temuco (agosto) y ahora en el Parque Cultural de Valparaíso (octubre).

Información: Palominos Comunicaciones.

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