Museo de la Solidaridad Salvador Allende: Tres actos para caídas fuera de casa
La artista chilena Francisca Khamis Giacoman construye su exposición a partir de la historia de migración forzada de su familia desde Palestina a Chile en 1948.
Tan cerca como puedo, de Francisca Khamis.
Una exploración del desplazamiento, la herencia familiar y la transmisión intergeneracional es la propuesta que la artista chilena Francisca Khamis Giacoman inaugurará el viernes 24 de abril en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende.
Bajo el título "Tres actos para caídas fuera de casa", la exposición se construye a partir de la historia de migración forzada de su familia desde Palestina a Chile en 1948, activando objetos y gestos que dan cuenta de huellas de exilio, trabajo y resistencia.
A través de la performance, la instalación, el bordado y el video, la muestra pone en tensión temas como la migración, el trabajo, la industria textil y la memoria material. La propuesta cuenta con un texto curatorial de la historiadora del arte Soledad García Saavedra y hace resonar historias íntimas con problemáticas contemporáneas como el conflicto en Asia Occdiental y Norte de África.
“Presentar esta exposición en el contexto actual es una experiencia cargada, pero no desde la urgencia de representar el genocidio de forma directa el cual vivenciamos cada uno desde nuestras pantallas, sino desde la necesidad de insistir en otras formas de memoria y presencia. El trabajo intenta sostener aquello que persiste a pesar de la violencia que se ha mantenido durante tanto tiempo: las historias familiares, los gestos materiales, los saberes que se transmiten incluso en condiciones de desplazamiento o pérdida. El rol de archivar, reconstruir y sostener memorias se vuelve fundamental y una forma concreta de resistir al intento constante de borrar a Palestina del mapa”, sostiene Francisca Khamis Giacoman sobre la propuesta.
La reconstrucción simbólica de lo perdido
Actualmente, Chile es el país con la mayor población palestina fuera del mundo árabe. Dos grandes momentos marcan la llegada de esta comunidad al país: un primer flujo a fines de 1800, en el contexto de la crisis y decadencia del Imperio Otomano, y una segunda etapa a partir de 1948, tras la Nakba, el desplazamiento forzado de más de 750 mil palestinos.
Es a partir de este último hecho que los abuelos de la artista migran a Chile, historia que inspiró uno de los ejes centrales de la exposición. A través de instalaciones audiovisuales como 31°42’49.5”N 35°10’13.9”E (2023) y Tan cerca como puedo (2021), Khamis Giacoman reconstruye la casa de su familia ubicada en Al-Makhrour, cerca de Belén, un territorio hoy amenazado de desaparición debido a la ocupación ilegal y la expansión de colonos israelíes. La propuesta sitúa la casa como un espacio que persiste más allá de su desaparición física, sostenido en la memoria, imagen y el cuerpo.
La huella textil de Palestina en Chile
El trabajo textil y la experiencia de la diáspora palestina en Chile en el oficio es el otro eje de esta exposición. A fines de los años 60, esta comunidad tuvo un rol importante en el desarrollo de la industria textil y en la economía nacional, historia que también atraviesa la trayectoria familiar de la artista.
A partir de esta herencia, Khamis Giacoman explora el textil como un archivo vivo y ahonda en cómo los oficios, materiales y saberes se transmiten entre generaciones como formas de arraigo en contextos de desplazamiento, adaptaciones y pérdidas.
El día de la inauguración la artista realizará la performance Caer ascendiendo, una propuesta donde desplegará un paracaídas a partir de instrucciones que contienen la historia de migración de su familia. El objeto permanecerá en sala como huella de la acción y muestra de esta tradición material.

“Siento que el rol hoy no es solamente retratar lo que está pasando, sino también insistir en esas formas de permanencia y de retorno. La reconstrucción de una casa inaccesible, la activación de un objeto como el paracaídas o la insistencia en los relatos orales son formas de afirmar una continuidad frente a esa amenaza de desaparición”, comenta Khamis. Así, el paracaídas se transforma en un objeto que da cuenta de la contradicción que implica el saltar, pero cuya caída es incierta y abismante frente al destino que se enfrenta tras una migración forzosa.
Además añade que “la exposición también funciona como una excusa para abrir conversaciones urgentes sobre el genocidio en curso en Palestina y la región. Un espacio para encontrarnos y decir las cosas por su nombre, sin suavizar la violencia que define nuestro presente. Un llamado a organizarnos, a no normalizar el horror y a sostenernos colectivamente frente a él”.
Visita "Tres actos para caídas fuera de casa" desde el 24 de abril hasta el 2 de agosto de 2026 en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende, que se ubica en República 475. Abre a las 10 de martes a viernes y a las 11 el sábado y domingo, y cierra a las 18 horas. Entrada general por $1.000, $2.000 para turistas, y gratis para estudiantes, tercera edad, vecinos barrio República, personas en situación de discapacidad y, para todos, el domingo.
Información: Museo de la Solidaridad Salvador Allende.