Galería Hifas: Permanencia del horizonte
Sebastián González Ruiz exhibe obras que exploran territorios en ruinas: paisajes de máquinas, naturaleza y abandono, despoblados de figuras humanas.
Galería Hifas exhibe hasta el 5 de octubre la exposición "Permanencia del horizonte" del artista Sebastián González Ruiz, en Libertad 304, Barrio Yungay, Santiago, todos los días en horario extendido.
Con una mirada profunda y crítica, González Ruiz vuelve a situar a la pintura en el centro de la reflexión contemporánea. A través de manchas, texturas y pigmentos dispuestos con meticulosa expresividad, el artista construye paisajes que dialogan con el pasado, interpelan el presente y sugieren un futuro incierto.
"Permanencia del horizonte" reúne una serie de obras que exploran territorios en ruinas: paisajes de máquinas, naturaleza y abandono, despoblados de figuras humanas, pero saturados de memoria y tensión. Con un trazo grueso y tonos sombríos, González nos sitúa en escenarios donde la nostalgia por un pasado perdido se funde con la angustia de un porvenir apocalíptico. Son pinturas que hablan del colapso, pero también del misterio persistente de la existencia.
“Hifas es un espacio que me ha llamado mucho la atención, no es una galería típica, está al paso. Tienen una propuesta estética, tratan de acercar el arte en un circuito que no necesariamente es el establecido. Este es un espacio ideal para trabajar con formatos grandes” , comenta el artista sobre la vitrina/galería.
“La invitación es a detenerse a contemplar por un momento este paisaje”, enfatiza.

La instalación central despliega un horizonte montañoso en capas de profundidad, evocando un paisaje chileno reconocible pero transformado en una especie de espejo interior. La obra invita al espectador a repensar su lugar en el paisaje: ya no como un observador externo, sino como parte de una escena detenida en el tiempo. “Un paisaje está dentro de la ventana, no afuera”, sugiere el montaje, desafiando nuestras ideas de naturaleza, pertenencia y permanencia.
En tiempos marcados por la crisis ambiental, la soledad urbana y la fragmentación social, las pinturas de Sebastián González Ruiz se convierten en documentos sensibles de una época convulsa. En ellas se insinúa la devastación, pero también un residuo de amor, una posibilidad de sentido y una pregunta que queda suspendida: ¿quién seguirá aquí después de la muerte, observando los restos del mundo?
Información: Galería Hifas.