Elisa Aguirre en Sala Gasco: Frutos de la sequía
La escultora trabaja a partir de su preocupación por los cambios que está experimentando nuestro entorno, especialmente por los efectos de la sequía prolongada.
Trabajos de Elisa Aguirre en Sala Gasco. Foto: Patricia Novoa.
La preocupación por los cambios que está experimentando nuestro entorno, especialmente por los efectos de la sequía prolongada, llevó a la escultora chilena Elisa Aguirre a observar con mayor atención la relación entre la tierra, el agua y la transformación de la materia. De esa inquietud nace “Frutos de la sequía”, su nueva exposición en Sala Gasco Arte Contemporáneo.
El proyecto comenzó a partir del registro fotográfico de frutos durante sus procesos de deshidratación y descomposición. Aguirre observó cómo perdían agua, modificaban sus formas y transformaban sus colores con el paso del tiempo, dando lugar a las formas que desarrolló posteriormente en arcilla. “A través de estas obras he querido hablar de la transformación y del deterioro, pero también de la vida”, explica la artista.

La muestra reúne obras realizadas con arcilla, cuero, caucho, tela, carbón, madera y cera, materiales que la artista utiliza para explorar distintas formas, texturas y posibilidades expresivas. En este proceso, la arcilla adquiere un papel central. Para Aguirre, ofrece posibilidades distintas a las de otros elementos que ha trabajado anteriormente, como la madera y el metal. “Hay algo de la respiración en ese movimiento entre la presión y el vacío, entre lo que yo hago y lo que el material permite”, señala.
Esta exploración se suma a una extensa trayectoria de Elisa Aguirre en el ámbito de la escultura. Estudió Arte con mención en Escultura en la Universidad de Chile y posteriormente realizó estudios de postgrado en el Royal College of Art de Londres. Ha participado en exposiciones en Chile y el extranjero y su trayectoria incluye, entre otros hitos, la realización de un mural escultórico en cobre instalado en la estación Plaza de Armas del Metro de Santiago y el Premio a la Creación Artística de la Universidad Finis Terrae en 2024.

La artista también utiliza la fragilidad de los materiales para abordar temas como el cuerpo, el paisaje seco y el paso del tiempo. El color tiene un papel importante en las obras y está inspirado en la transformación de los frutos durante el proceso de deshidratación, con una paleta que incorpora principalmente ocres, negros y tonalidades más sutiles.
De esta manera, “Frutos de la sequía” invita a observar cómo la materia cambia, se deteriora y desaparece, pero también cómo puede transformarse en algo nuevo. Las obras exploran ese proceso de cambio a través de materiales y formas que se modifican con el tiempo.
Para la artista, la exposición no busca entregar una interpretación única. “Me gustaría que el público se detuviera a mirar y que pudiera encontrar en las obras sus propias asociaciones”, comenta. Su intención es que el recorrido abra preguntas sobre el agua, el
entorno, el paso del tiempo y la propia fragilidad, así como sobre la relación entre la vida y la muerte.

“Aunque la muerte está presente en muchas de estas obras, finalmente siento que estoy hablando más de la vida: de aquello que cambia, que se deteriora, que desaparece y que, al mismo tiempo, puede transformarse en otra cosa”, agrega.
“Frutos de la sequía” estará abierta al público del 20 de octubre al 27 de noviembre, de lunes a viernes, entre las 9:00 y las 17:00 horas, en Sala Gasco Arte Contemporáneo, ubicada en Santo Domingo 1061, Santiago Centro (metro Plaza de Armas). La entrada es liberada.
Se trata de la cuarta muestra del año de Sala Gasco Arte Contemporáneo, que cumple 25 años de trayectoria como espacio dedicado a la difusión de la cultura y las artes en Santiago.
Información: Proyecta Comunicaciones.