Teatro CA 660: Roman Patočka y Marcela Rodríguez
Obras maestras de Beethoven, Dvořák y el legendario Trino del Diablo de Tartini aborda el violinista checo con la pianista chilena.
El 17 de junio de 2026, el Teatro CA660 será el escenario de un encuentro musical de clase mundial. El virtuoso violinista checo Roman Patočka, aclamado por su tono noble y técnica impecable; en una colaboración de alto nivel, compartirá escenario con la destacada pianista nacional Marcela Rodríguez en un programa que ofrece un repertorio que combina la profundidad del romanticismo con el virtuosismo más exigente.
El programa está diseñado como un viaje emocional y técnico. La primera parte: "El Renacer y las Raíces", destaca la luminosa Sonata Primavera de Beethoven y las Piezas Románticas de Dvořák, donde Patočka - heredero directo de la tradición musical bohemia— - despliega una autenticidad única. La segunda mitad: "Del Infierno al Salón de Baile" elevará la intensidad con la Sonata El Trino del Diablo de Tartini, una obra rodeada de misticismo y famosa por su extrema dificultad técnica.
El concierto cerrará con una selección de piezas de Fritz Kreisler y Claude Debussy, culminando con Camille Saint-Saëns.
Será a las 20 horas en Rosario Norte 660. Entradas desde $18 mil a $45 mil, con descuentos para estudiantes y tercera edad.
“La presencia de Patočka en Chile representa un hito para la temporada musical 2026, consolidando al Teatro CA660 de Fundación CorpArtes como un espacio fundamental para el intercambio cultural entre Europa y Latinoamérica. Este concierto no es solo para expertos; está diseñada para emocionar a todo público que aprecie la maestría técnica puesta al servicio de la belleza”, destaca José Tomás Palma, director ejecutivo de Fundación CorpArtes.
La elección de Marcela Rodríguez -pianista acompañante en el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica -para este programa es estratégica. Su solidez estructural permite que Patočka explore toda la paleta de colores del violín, desde los susurros de Debussy hasta la bravura de Saint-Saëns. Juntos, logran que piezas que suelen considerarse "solistas" se transformen en un diálogo vibrante y equilibrado.
Información: Fundación CorpArtes.