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“Cassandre” de Michael Jarrell
Siglo XXI

“Cassandre” de Michael Jarrell


Por: - 20 de noviembre de 2017

A las 24 horas presentamos este monodrama estrenado en 1994

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Lunes 20 de noviembre – 24 horas

Michael Jarrell
Cassandre (1994), ópera hablada para actriz y ensamble
Astrid Bas, Ensemble Intercontemporain / Susanna Mälkki (53.30)

Presentamos el monodrama Casandra del suizo Michael Jarrell en un registro de 2008 con Astrid Bas y el Ensemble Intercontemporain dirigido por Susanna Mälkki.

Compuesta en 1994, esta obra fue inspirada por la actriz suiza Marthe Keller y el libreto de Gerhard Wolf se basó en el libro Kassandra de Christa Wolf, interpretación moderna del drama griego. Jarrell produjo tres versiones, una en francés que estrenó en 1994 en el Chatelet de París, una en alemán que se presentó en 1996 en Lucerna y otra en inglés que apareció en 2006. En el montaje interviene una actriz, un ensamble de 18 músicos y procesos electrónicos que en ciertos momentos del drama cumplen un rol fundamental.

La sacerdotisa troyana Casandra es reinterpretada como un personaje dividido entre las imágenes del pasado y el presagio de una inminente catástrofe. El lamento de Casandra adquiere un tono crepuscular que se desarrolla en un delgado espacio que está al borde de la nada y en aquella certidumbre casi iluminada que precede a la muerte. Es cuando el tiempo se sumerge y se acerca, retorna en círculos, haciendo que el pasado se vuelva presente a través de la intensidad de las emociones.

La idea inicial de Jarrell era componer una ópera que retratara de manera simultánea al victorioso y al derrotado, con el texto de Homero por un lado y la soprano en el rol de la Casandra de Wolf por el otro. El músico no pudo evitar relacionar esa idea básica con el periodo durante el cual la partitura fue creada, aquel de la Guerra del Golfo y la guerra en Yugoslavia, con la marea de imágenes y comentarios manipulados y penetrados por el testimonio de una víctima.

Mientras trabajaba en la obra, Jarrell fue prefiriendo el texto de Wolf y cuestionando la idea de incluir canto. De hecho, consideró que era ridículo que una mujer, esperando la muerte en extrema soledad, comenzara a cantar. Y todo lo que implica la ópera, es decir coro, orquesta y diferentes roles, se redujo a la esencia. El poder del texto se mantuvo y el apoyo musical quedó encargado en una especie de mini orquesta en que la percusión y la electrónica tienen roles importantes.

Casandra contiene dos formas contradictorias de tiempo: una suave y plana, otra agitada y discontinua, la primera aplicada al pasado feliz que precede al drama y la segunda a la guerra, las acusaciones y el conflicto de Casandra con su padre. Entre ellas aparece una suerte de tiempo elemental, el del silencio, los quiebres y los sonidos extendidos. Estas formas resumen la narrativa, encajonan a la voz y determinan el ritmo, el color tonal, la intensidad y el registro.

Las relaciones entre esas formas de tiempo no siempre son rígidas, debido a que el texto se inserta libremente dentro de la partitura, y tanto la música como el texto adoptan sus propias duraciones. Jarrell no representa afectos o eventos. Los suyos son momentos de extensión, multiplicación o condensación, una serie de reflexiones que nunca alcanza un clímax y cuya asociación se basa en ecos, resonancias, rupturas y contrastes repentinos, intentando capturar el olvido y la retrospección de Casandra.

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