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Trío Dumky y otras obras de Dvorak
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Trío Dumky y otras obras de Dvorak


Por: - 1 de abril de 2018

Cuarto programa con música de cámara de Dvorak

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Música de cámara de Antonín Dvorak

Jueves 15 de marzo

Cuarteto para piano y cuerdas Op.87 (Firkusny, Juilliard) (35.30)
Trío para piano y cuerdas Op.90 “Dumky” (Ax, Kim, Ma) (31.30)
Rondó y Bosques Silenciosos para cello y piano (Wallfisch, Hendry) (11.40)
Quinteto para cuerdas Op.97 “Americano” (Emerson, Paul Neubauer) (32.40)

Después de dos años sin componer música de cámara, Dvorak volvió a este ámbito con su segundo cuarteto para piano y cuerdas escrito en 1889. Esta obra, además de retornar al estilo «eslavo» de la década de 1870, expandió la libertad tonal, la variedad melódica, la vitalidad rítmica y el color armónico, dentro de un esquema formal equilibrado y una sonoridad instrumental diferenciada.

Este Cuarteto en mi bemol mayor Op.87 por Rudolf Firkusny y miembros del Cuarteto Juilliard: Earl Carlyss en violín, Samuel Rhodes en viola y Joel Krosnick en cello.

Piano y cuerdas nuevamente fueron aprovechados por Dvorak en el famoso Trío Dumky escrito entre 1890 y 1891. Este periodo, en que también aparecieron la octava sinfonía y el Réquiem, coincidió con varios galardones y honores entregados al autor, entre ellos la llamada «Orden Austriaca de la Corona de Hierro», otorgada por el mismo emperador, y un doctorado honorario de la Universidad de Praga.

En 1891, durante la ceremonia de entrega del doctorado, Dvorak estrenó el Trío Dumky, una particular obra que no sigue la forma sonata tradicional ni tiene cuatro movimientos típicos, sino que consiste de seis movimientos basados en la dumka, danza ucraniana en la que se alternan lamentos con música más viva. De hecho, la coherencia de la partitura resulta de las correspondencias entre motivos y relaciones de carácter.

Trío en mi menor Op.90 Dumky con Emanuel Ax en piano, Young Uck Kim en violín y Yo-Yo Ma en cello.

Mientras trabajaba como profesor de composición en el Conservatorio de Praga, Dvorak recibió un ofrecimiento de Jeannette Thurber, presidenta del Conservatorio Nacional de Nueva York, para ocupar el puesto de director artístico y profesor de composición en la entidad. La intención de Thurber era aprovechar la fama del autor en los Estados Unidos para impulsar la creación de un arte musical nacional.

Antes de viajar a Estados Unidos, Dvorak realizó una gira de conciertos con el violinista Ferdinand Lachner y el cellista Hanus Wihan por Bohemia y Moravia. Además, escribió y arregló algunas obras para Wihan, futuro destinatario de su concierto para cello. Entre ellas, estuvo el Rondó Op.94 y una adaptación de la miniatura Bosques Silenciosos, que provenía del ciclo para piano a cuatro manos Desde los bosques de Bohemia Op.68.

Bosques Silenciosos Op.68 N°5 y Rondó en sol menor Op.94 con Raphael Wallfisch en cello y Linn Hendry en piano.

Dvorak se trasladó con su familia en septiembre de 1892 y, un mes después, asumió sus labores como director y profesor, así como debutó en escena estrenando un Te Deum en el Carnegie Hall, encargado para los cuatrocientos años del descubrimiento de América. Pronto comenzó a investigar la música de indígenas, negros e inmigrantes, investigación que afectó obras suyas como la novena sinfonía, un cuarteto, un quinteto y una sonatina.

La partitura menos famosa de este grupo es el quinteto para cuerdas escrito por Dvorak en el verano de 1893, mientras vacacionaba en una comunidad rural en Spilville, Iowa, donde había muchos descendientes de checos. A los spirituals, las canciones populares y los ritmos nativos incorporados en la obra, se suma un interesante tema con variaciones en el movimiento lento.

Este Quinteto en mi bemol mayor Op.97 “Americano” es interpretado por el Cuarteto Emerson y Paul Neubauer.

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