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Sonatas y Estudios de Debussy
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Sonatas y Estudios de Debussy


Por: - 2 de abril de 2018

Último capítulo del ciclo que recuerda a Claude Debussy.

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Viernes 23 de marzo

The little nigar, La plus que lente, Berceuse heroïque y Elegie (1909-15) Jean-Efflam Bavouzet (12.40)
En Blanco y Negro (1915) Katia y Marielle Labeque (14.50)
Estudios (1915) Jean-Efflam Bavouzet (45.00)
Sonata para cello y piano (1915) Edgar Moreau, Bertrand Chamayou (10.30)
Sonata para flauta, viola y arpa (1915) Emmanuel Pahud, Gerard Caussé, Marie-Pierre Langlamet (18.10)
Sonata para violín y piano (1916–17) Renaud Capuçon, Bertrand Chamayou (13.00)

Entre las últimas creaciones de Debussy para piano solo que precedieron a los Estudios aparecieron algunas curiosidades. Entre 1909 y 1910 compuso las miniaturas The Little Nigar y La Plus que Lente. Mientras la primera evoca la música estadounidense negra, la segunda parodia un vals en el contexto de un bar y con toques gitanos.

A ellas se sumaron dos miniaturas más escritas entre 1914 y 1915: Berceuse Heroique, que fue su contribución a una publicación que iría en ayuda del rey belga y su pueblo, y Elegía, concebida para un libro dedicado a la reina Alexandra y que honraba el rol de la mujer en la guerra.

The little nigar, La plus que lente, Berceuse heroïque y Elegie con Jean-Efflam Bavouzet.

Después de pasar un tiempo sin componer, deprimido por la guerra y la enfermedad que le aquejaba, Debussy inició su última gran fase creativa en el verano de 1915. Entonces aparecen sus doce Estudios para piano, el ciclo En blanco y negro para dos pianos, así como tres sonatas, todas obras escritas entre junio y octubre de ese año.

Las tres piezas que conforman En blanco y negro fueron dedicadas a Koussevitzky, un amigo muerto en la guerra y Stravinsky. La primera explora todas las implicancias de una simple idea, la segunda reflexiona sobre fragmentos musicales contemporáneos y cita el coral Ein feste Burg, mientras que la tercera contiene ciertos ecos de Petrushka.

Interpretan Katia y Marielle Labeque en pianos.

El impulso para componer los Estudios provino de un renovado reencuentro de Debussy con la música de uno de sus ídolos, Frederic Chopin, ya que su amigo, el editor Jacques Durand, le encargó revisar la creación del artista polaco para publicar una nueva edición de sus partituras.

Los Estudios de Debussy, divididos en dos volúmenes, de seis piezas cada uno, abrieron nuevas perspectivas para el piano al ofrecer un valioso método de ejecución y presentar la diferenciación de ataques e intensidades, una herramienta que probó ser vital para los nuevos mundos sonoros de Messiaen, Boulez, Barraqué y Stockhausen.

Además, enriquecieron las exploraciones armónicas de Debussy con una música que ya no es sugerente, como la de los preludios, sino pura y real, esencial e introspectiva. Y su objetivo técnico no radica en la potencia, la resistencia o la velocidad, como sucede con los estudios de Chopin o de Liszt, sino en la flexibilidad y la agilidad.

Doce Estudios de Claude Debussy a cargo de Jean-Efflam Bavouzet.

Con la sonata para cello y piano, Debussy inició una serie de sonatas que comprendería seis partituras, pero el cáncer que le afectó a partir de 1915 y la posterior operación que le complicó tanto física como económicamente, impidieron que el autor terminara estas sonatas.

Debussy pensó llamar la sonata para cello y piano como “Pierrot enfadado con la luna” en tributo a Watteau y la figura simbólica del arlequín que representaba la estética de la desilusión. Pero solamente el último movimiento posee una atmósfera asociada a Pierrot y los dos anteriores son evocaciones más abstractas del barroco francés y España.

Prólogo, serenata y final son las partes de esta Sonata en re menor que interpretan Edgar Moreau en cello y Bertrand Chamayou en piano.

La segunda sonata de este proyecto final de Debussy fue destinada a tres instrumentos que le eran afines, la flauta, la viola y el arpa, los que le permitieron explorar contrastes delicados y sutiles dentro de un ambiente general marcado por la desilusión, la nostalgia y la melancolía.

Pastoral, interludio y final son las partes de esta Sonata para flauta, viola y arpa que interpretan Emmanuel Pahud, Gerard Caussé y Marie-Pierre Langlamet.

Con la sonata para violín y piano de 1917, Debussy realizó su última aparición pública, acompañando a Gaston Poulet, en septiembre de ese año. La partitura contiene la única aproximación del autor a la forma sonata, en el primer movimiento, así como el arlequín retorna en el segundo y el final evoca la atmósfera de las Imágenes para orquesta.

Con sus partes allegro vivo, intermedio y final, esta Sonata en sol menor es interpretada por Renaud Capuçon en violín y Bertrand Chamayou en piano.

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