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Siglo XXI – Giacinto Scelsi (4)
Siglo XXI

Siglo XXI – Giacinto Scelsi (4)


Por: - 10 de agosto de 2013
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Obras de Giacinto Scelsi (programa 4)

Anahit (1965) Carmen Fournier, Orq. Radio Televisión Cracovia / Wyttenbach (13.05)

Uaxuctum (1966) Concentus Vocalis y Sinfónica Radio Viena / Peter Rundel (21.10)

Yliam y TKRDG (1964-68) Coro New London / James Wood (17.40)

 

Esta semana recordamos a Giacinto Scelsi a veinticinco años de su muerte.

A menudo Scelsi es llamado “el Charles Ives de Italia” debido a que desarrolló un estilo original y se mantuvo al margen del mundo musical de su época, pero lo cierto es que él mismo fomentó el aura de misterio que rodeó a su vida, no escribió notas de sus obras y desechó cualquier análisis en torno a su música.

Entre las escasas partituras de Scelsi estrenadas oportunamente o poco después de haber sido compuestas está Anahit, “poema lírico dedicado a Venus” que se presentó en 1966 en Atenas. Está estructurado en tres partes, a la manera de un concierto, con una extensa cadenza central para violín solista que se concentra en la llamada sección áurea.

Antes de fallecer, Scelsi pudo asistir al estreno de algunas obras suyas, como sucedió en octubre de 1987 en Colonia, cuando se interpretó por primera vez Uaxuctum, una de sus partituras más impresionantes, que había sido escrita en 1966 para evocar “la leyenda de la ciudad maya que sus habitantes destruyeron por razones religiosas”.

Scelsi se interna en el rico panteón maya e intenta capturar sus mitos y misterios con los sonidos, efectos y ruidos que surgen y desaparecen en un viaje atemporal enfatizado por contrabajos, bronces y percusiones o enrarecido por las ondas Martenot, un tambor o un gran domo de aluminio suspendido verticalmente.

La música coral de Scelsi también se concentró en la exploración del sonido y el intento de alcanzar una experiencia mística con ella, pero se enfocó en el uso de fonemas con la intención de obtener colores vocales particulares y asociar una dimensión religiosa a los sonidos vocales, tal como en culturas precristianas y orientales.

Buen ejemplo de este sincretismo es Yliam, una obra de 1964 donde la combinación del canto gregoriano católico con el canto shomyo budista se traduce en el uso de escritura tonal y contrapuntística derivada de la tradición europea pero enriquecida con un fraseo de fluctuaciones infinitesimales de timbres y alturas al estilo japonés.

Otra muestra, menos ligada a la religión y más cercana a un rito pagano, es la partitura titulada TKRDG, escrita en 1968 para seis voces masculinas y estructurada sobre las letras consonantes del título, contando con el apoyo de tres percusionistas más guitarra amplificada con una clara evocación de tablas, tamburas y voces indias.

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