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Siglo XXI – Giacinto Scelsi (3)
Siglo XXI

Siglo XXI – Giacinto Scelsi (3)


Por: - 10 de agosto de 2013
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Obras de Giacinto Scelsi (programa 3)

Hymnos (1963) Filarmónica Carnegie Mellon / Juan Pablo Izquierdo (11.00)

Chukrum (1963) Orquesta Radio Televisión Cracovia / Jürg Wyttenbach (17.20)

Ohoi, Natura Renovatur (1966-67) Orquesta Cámara München / Christoph Poppen (21.15)

Esta semana recordamos a Giacinto Scelsi a veinticinco años de su muerte.

Con la llegada de la década de 1960, muchos compositores iniciaron una exploración de la vida interna de los sonidos al escribir una música enfocada en pequeñas fluctuaciones de espectros sonoros sostenidos. Lo que distinguió a Scelsi de otros autores como Ligeti o Cerha fue la profunda subjetividad y escasa abstracción de su trabajo con el material.

En sus obras típicas, los componentes inherentes del sonido, como la altura, el timbre, el registro y la dinámica, adquieren un potencial expresivo, y no son solamente parámetros que se controlan por separado. El sonido se convierte en un objeto moldeable a través de la inflexión microtonal, la transformación del timbre y la reiteración rítmica.

Al respecto, Scelsi adoptó una mayor plasticidad en el manejo sonoro con la trilogía que conforman las obras Hurqualia, Aion e Hymnos escritas entre 1960 y 1963. Hymnos fue la única construida en un movimiento y empleó la orquesta más extensa, siendo dividida en dos grupos simétricos en torno a un eje formado por órgano y percusiones.

Contemporánea de Hymnos fue Chukrum, una de las partituras más extensas de Scelsi y única destinada para orquesta de cuerdas con una estructura en cuatro movimientos, casi un cuarteto extendido que presenta la destilación del microcosmos armónico, microtonal y rítmico del autor en este tipo de instrumentación.

Chukrum fue una de las exploraciones de Scelsi en el mundo de las cuerdas durante esta década, las que incluyeron tres cuartetos y otras partituras para diversos formatos, como Ohoi, compuesta en 1966 para dieciséis cuerdas y subtitulada “los principios creativos”, y Natura Renovatur, escrita en 1968 para once cuerdas con material del cuarto cuarteto.

 

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