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Siglo XXI – Marcopolo de Vivier (2)
Siglo XXI

Siglo XXI – Marcopolo de Vivier (2)


Por: - 7 de junio de 2013
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Claude Vivier

Reves d’un Marcopolo, ópera en dos partes

Solistas, Schoenberg y Asko Ensembles / Reinbert de Leeuw

 

La primera obra de Vivier que aludió a Marco Polo fue Zipangu y después de completarla en 1980 el autor decidió incluirla en el proyecto operático. Marco Polo narra cómo Kublai Khan realiza varios intentos infructuosos para conquistar la isla de Zipangu, cuyo rey vive aparentemente en un palacio cubierto de oro.

A través de la obra, Vivier criticaba “la insignificancia de la gente que no estaba dispuesta a explorar nuevos territorios, los Zipangus de los planetas internos”. Él mismo comentó que en esta partitura quería probar diferentes aspectos del color de los instrumentos de cuerda con el empleo de diversas y a veces exóticas técnicas de interpretación.

Otra obra que no fue concebida para Marco Polo pero incorporada en este montaje holandés fue Wo bist du, Licht (Dónde estás, luz) compuesta en 1981. Sobre un poema de Hölderlin, la obra incluye registros del último discurso de Martin Luther King y el asesinato de Robert Kennedy, un canto en lenguaje inventado y un texto descriptivo sobre la tortura.

“Der blinde Sanger” es el poema de Hölderlin que da soporte a esta meditación sobre la tristeza humana y su protagonista es un anciano ciego cuyos recuerdos, con hermosos prados y brillantes colores, son perturbados por un deseo actual y real de ver la luz, la libertad y quizás la muerte.

Wo bist du licht! es una extensa y continua melodía cuya estructura se asemeja a un extenso recitativo. La construcción musical se basa en la onda sinusoidal, con un inicio que pasa del ruido al sonido, un lento desarrollo de tipo espectral y la introducción de pulsos rítmicos de carácter constante y a veces extremos.

La escritura vocal del comienzo y el final de la obra gira en torno a las notas fundamentales del espectro sonoro, mientras que la sección central experimenta con una melodía basada en modos derivados de las parciales superiores de ese espectro. En esta grabación la solista es la mezzosoprano Kathryn Harries.

Vivier murió apuñalado la noche del 8 de marzo de 1983 en su departamento en París. Fue asesinado por un prostituto que había conocido horas antes en un bar. Así terminaba la vida de un hombre atormentado por no haber conocido nunca a sus padres, reprochado por su conducta licenciosa y extrema, afligido por la soledad, pero lleno de planes y de proyectos.

Cuando murió, estaba trabajando en una ópera que tendría el formato de un Réquiem con escenas tomadas del martirio de San Sebastián y de la vida de Tchaikovsky. De hecho, en la mesa de trabajo de su departamento se encontró una obra inconclusa, titulada Glaubst du an die Unsterblichkeit der Seele? (¿Crees en la inmortalidad del alma?).

En ella un tenor comienza con la frase “escúchenme, escúchenme, saben que siempre he querido morir por amor”… Su contenido describe un viaje en metro durante el cual Vivier se siente atraído por un joven… la música quedó interrumpida abruptamente en la frase “entonces él sacó un puñal de su chaqueta y me lo enterró en el corazón”…

Esta obra también fue incorporada en esta reconstrucción de Marco Polo con la narración de Johan Leysen y el canto de Susan Narucki, Claron McFadden y Tomoko Makuuchi, Lani Poulson, José Scholte y Helena Rasker, Terence Mierau, John van Halteren y Charles Hens, Richard Lloyd Morgan, James Ottaway y Harry van der Kamp.

Completamos este recorrido por el particular mundo sonoro de Claude Vivier con una obra que si bien no se incluyó en esta reconstrucción de Marco Polo tiene alguna relación con la ópera. Su nombre, Bouchara, alude a una antiquísima ciudad en Uzbekistán mencionada en las historias de los viajes de Marco Polo.

Escrita en 1981, Bouchara es una especie de escena operática en tres partes: con un prólogo a la manera de un recitativo, una canción de amor y una coda. La soprano no sólo debe cantar en un lenguaje que no entiende, inventado por el propio Vivier y que gira en torno a la letra Y, sino que además no tiene un solo momento de descanso.

Bouchara fue grabada en 1996 por la soprano Susan Narucki y los ensambles Schoenberg y Asko dirigidos por Reinbert de Leeuw.

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