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‘Réquiem’ de Berlioz
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‘Réquiem’ de Berlioz


Por: - 9 de marzo de 2018

Quinto y último programa del ciclo dedicado a Berlioz en grabaciones de Colin Davis.

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Viernes 9 de marzo

Obertura El Rey Lear Op.4 (Sinfónica Londres) (15.50)
Gran Misa de Muertos Op.5 (Coro y Sinfónica Londres) (91.20)

Completamos una semana dedicada a Héctor Berlioz y su música dirigida por Colin Davis.

Comenzamos con la obertura de concierto Rey Lear que se remonta a 1831 y se publicó en 1838. Fue una de las primeras obras de Berlioz que plasmaron su admiración por Shakespeare y la música ofrece un panorama general del drama, sin intentar relatarlo, para lo cual ordena eventos y personajes en una secuencia lógica, con ciertas alusiones, como cellos y bajos que simbolizan al rey o el oboe a Cordelia.

Rey Lear Op.4 en un registro de 1965 con la Sinfónica de Londres.

Sigamos con la Gran Misa de Muertos escrita en 1837 por encargo del gobierno francés para conmemorar a las víctimas de la Revolución de 1830. Berlioz se inspiró en el estilo ceremonial francés y creó una obra monumental cuya sonoridad dependió de la elección y la ubicación de los recursos. De hecho, usa ocho pares de timbales y cuatro grupos de bronces se sitúan en las cuatro esquinas del coro y la orquesta.

Aunque con estos recursos plasmó una visión sobrecogedora y poderosa del Juicio Final en el Tuba Mirum, el autor tuvo el cuidado de contrastar dicho ímpetu con un clima más restringido en el contrapuntístico Ofertorio, basado en material de la misa compuesta en 1824, o una dulzura casi mundana en el Sanctus. Expresivo y solemne, pero no puritano o teatral, es una visión de la humanidad en colectiva obediencia a la presencia de Dios.

Esta Gran Misa de Muertos Op.5 es interpretada por el tenor Ronald Dowd, el Coro de Niños de la Wandsworth School, el Coro y la Sinfónica de Londres.

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