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Obras tempranas de Arvo Pärt
Siglo XXI

Obras tempranas de Arvo Pärt


Por: - 15 de octubre de 2018

A las 24 horas recordamos las primeras creaciones de este compositor estonio.

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Lunes 15 de octubre – 24 horas

Obras de Arvo Pärt (1935)

Sinfonía N°1 (1964) Sinfónica Nacional Estonia / Paavo Järvi (20.10)
Pro et Contra (1966) Truls Mork, Sinfónica Nacional Estonia / Paavo Järvi (9.30)
Sinfonía N°2 (1966) Sinfónica Nacional Estonia / Paavo Järvi (15.10)
Collage sur B-A-C-H (1964) Sinfónica Nacional Estonia / Paavo Järvi (7.45)

Presentamos obras orquestales de Arvo Pärt grabadas en 2003 por la Sinfónica Nacional de Estonia, con Paavo Järvi en la dirección y Truls Mork en cello solista.

Antes de iniciar aquella radical reorientación estética que le hizo conocido en occidente, después de 1976, este compositor estonio nacido en 1935 exploró el neoclasicismo, el serialismo, la aleatoriedad, el collage y otras técnicas durante la década de 1960, cuando la experiencia personal era afectada por la especulación estética y el pasado remoto sólo estaba al servicio de la deconstrucción de los modelos, las tradiciones y la historia.

De hecho, el interés de Pärt por la música antigua, que tanto marcaría su lenguaje post moderno, se remonta a esa etapa vanguardista, como se puede apreciar en la primera de sus sinfonías, escrita en 1964. Se llama “La polifónica” para subrayar la combinación de pasado y presente que contiene, así como la escritura serial que se sostiene sobre formas como el canon y la fuga. Esta partitura fue dedicada a su profesor Heino Eller.

A pesar que dos obras corales de Arvo Pärt ganaron primeros premios en el concurso de Jóvenes Compositores de Unión Soviética realizado en Moscú en 1962, la mencionada sinfonía de 1964 fue prohibida por las autoridades, tal como sucedería con otras de las partituras más vanguardistas del autor que plasmaron una protesta silenciosa contra las restricciones impuestas por el régimen soviético en Estonia.

Fue el caso del concierto Pro et Contra, escrito en 1966 y dedicado al eminente cellista Mstislav Rostropovich, o la miniatura orquestal Perpetuum Mobile, compuesta en 1963 y dedicada a Luigi Nono. El concierto además inició las exploraciones de Pärt en el collage y la música de Bach, así como plasmó una nueva combinación del pasado con las técnicas seriales y dodecafónicas.

Al experimentar con el collage, Pärt insertó material musical copiado de compositores como Bach y Tchaikovsky dentro de una estructura tipo serial, un material que incluía no sólo pequeñas citas, sino también grandes secciones de música de los siglos 17 al 19. Y si bien el collage introdujo elementos tonales tradicionales en sus obras, la estructura dodecafónica básica siguió siendo la misma.

Fue en esta nueva fase de experimentación que Pärt concibió una segunda sinfonía en el año 1966, una partitura en la que aplicó técnicas aleatorias, clusters disonantes y texturas caóticas. Podría ser vista como una especie de anti-sinfonía que viaja desde el caos hasta el orden. Y como ejemplo del uso del collage, en su último movimiento cita una pieza del ciclo Álbum para Niños de Tchaikovsky.

Es probable que lo más notorio dentro de las partituras collage de Pärt radica en la gran tensión que surge entre modernidad y tradición, como se aprecia en Collage über B-A-C-H, una obra de 1964, concebida para cuerdas, oboe, clavecín y piano, que introduce una sarabanda de Bach en el segundo movimiento, la que es interrumpida por violentos clusters de piano.

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