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Siglo XXI – Sonata Concord de Ives
Siglo XXI

Siglo XXI – Sonata Concord de Ives


Por: - 15 de julio de 2013
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Lunes 15 de julio

Obras de Charles Ives

Sonata Nº2 “Concord, Massachussets, 1840-1860” (1911-21) (Pierre Laurent Aimard)

Canciones (Susan Graham, Pierre Laurent Aimard)

Charles Ives fue un explorador y un experimentador incansable que no se dejó llevar por las corrientes musicales típicas. Prefirió seguir su propio camino, de manera silenciosa y aislada, creando sin compromisos estéticos ni deseos de fama. De hecho, nunca vivió de la música, dedicó muchos años al negocio de los seguros y no se interesó por promover o publicar su creación.

Sin embargo, un ataque cardiaco sufrido en octubre de 1918, provocó un cambio radical en su pensamiento. Entonces decidió dejar de componer y destinar mayores esfuerzos a la interpretación de su música. Y la primera partitura que quiso mostrar al mundo, luego de casi quince años de un aislamiento artístico casi absoluto, fue la segunda sonata para piano escrita entre 1911 y 1915.

La obra fue titulada “Concord, Massachussets, 1840-1860” y la publicación en 1921 fue acompañada por el texto “Essays before a Sonata” que describe todo el contenido extra-musical que hay detrás de la partitura. Según el autor, la sonata recoge reflexiones sobre figuras del trascendentalismo: el filósofo Ralph Waldo Emerson y el novelista Nathaniel Hawthorne, la familia Alcott y el naturalista Henry David Thoreau.

La segunda sonata contiene interesantes novedades, como por ejemplo, el empleo de un trozo de madera para crear un masivo cluster en el segundo movimiento, o de viola y de flauta en dos secciones de la obra. Al mismo tiempo, refleja la afición del autor por citas musicales, que en este caso provienen de la Sonata Hammerklavier y la Quinta Sinfonía de Beethoven, Tristan e Isolda y Lohengrin de Wagner y Children’s Corner de Debussy.

Los movimientos de la Sonata N°2 se titulan Emerson (una impresión), Hawthorne (un reflejo de algunas de sus más salvajes y fantásticas aventuras en ese lado mitad infantil mitad fantasmagórico), The Alcotts (un bosquejo) y Thoreau (un día otoñal en Walden). La grabación que presentamos la realizó en 2004 por el pianista Pierre-Laurent Aimard con la participación de Tabea Zimmermann en viola y Emmanuel Pahud en flauta.

Mientras se recuperaba del ataque cardiaco, sufrido en octubre de 1918, Ives emprendió la tarea de ordenar y clasificar una serie de partituras que mantenía guardadas. Entonces encontró unas 180 canciones, que venía escribiendo desde 1887, y eligió 114 para editar de manera privada y distribuir gratis entre quienes tuvieran interés. La publicación es de 1922 y contiene una buena muestra de la evolución artística y el talento del autor.

Estas canciones de Ives dan la impresión de ser respuestas inmediatas a las palabras, a la manera de melodías nostálgicas e himnos, piezas cómicas, atonalidad retórica o simples localismos. La inspiración podía venir de la literatura, la religión, la política, la patria o la filosofía, ideas no musicales que traducía con espontaneidad y que resultaban en una visualización auditiva del contenido.

Recordemos cuatro de estas canciones, Memories, Ann Street, September y Thoreau, a cargo de la mezzosoprano Susan Graham y el pianista Pierre-Laurent Aimard.

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