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José Luis Urquieta, el oboísta inquieto
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José Luis Urquieta, el oboísta inquieto


Por: - 5 de marzo de 2015

El músico serenense conversó con nuestro medio sobre su intensa agenda de actividades para este año y su trabajo junto a compositores chilenos, lo que se ha traducido en encargos que han engrosado la cantidad de obras para oboe solo de nuestros creadores.

Es uno de los solistas chilenos más requeridos actualmente, con una nutrida agenda junto a agrupaciones nacionales y de toda Latinoamérica. Pero José Luis Urquieta (nacido en La Serena en 1982) es también primer oboe de la Orquesta Sinfónica Universidad La Serena (OSULS), participa constantemente en conciertos de música de cámara, y realiza una intensa labor para nutrir a su instrumento de obras surgidas de plumas locales, las que presenta en recitales dedicados al oboe contemporáneo.

En conversación con nosotros, Urquieta comunica sus compromisos para este año en Chile y el extranjero, y comenta su cercanía con los compositores chilenos, un trabajo de difusión que no se detendrá, pues ya tiene varios encargos y proyectos en carpeta.

 

¿Cómo surgió esa inquietud de querer trabajar directamente con los compositores a través del encargo de obras nuevas?

Mi interés se forjó en mi época de estudiante, en el Instituto de Música de la Universidad Católica. Los que estudiábamos algún instrumento teníamos que tocar mucho obras de los alumnos de composición. Cada mes dos o tres obras. A mí siempre me atrajo la música de nuestro tiempo, y ahí fui tomándole el gusto al trabajo que requiere montar una obra nueva, lo que involucra al que escribió la pieza. Luego partí a Europa y es algo que eché de menos porque mi perfeccionamiento allá se centró en el repertorio tradicional. Cuando volví a Chile pude retomar este trabajo, y hacerlo de manera cada vez más constante.

 

¿Cómo lo equilibras con tu quehacer habitual en la OSULS?

Hace trabajo de orquesta en regiones es un gran desafío, y es importante cultivar el repertorio tradicional en un conjunto grande. Lo que hago con la OSULS es por así decirlo con lo que me gano la vida, pero lo que mueve mi vida musical en este momento, es el trabajo que hago de manera solitaria con mis recitales y el encargo y estreno de obras.

 

Has encargado decenas de obras para oboe solo, ¿te gustaría poder encargar un concierto vinculando a alguna orquesta sinfónica?

Sí, por supuesto, eso está dentro de mis planes. Lo más grande que he podido hacer ha sido a través de mi colaboración con el maestro Guillermo Rifo. Él ha compuesto tres conciertos para oboe para mí, uno para oboe y cuerdas, otro para oboe, percusión y cuerdas, y otro con orquesta de cámara. Utilizar una orquesta grande está en mi agenda pero tiene que generarse la posibilidad, porque un compositor escribe para orquesta sinfónica si se dan las condiciones para que la obra se toque. Lo práctico me ha llevado hasta el momento a encargar para una menor cantidad de músicos.

Igual la OSULS  está haciendo un loable trabajo para promover la música actual de nuestros compositores.

Eso mismo me hace sentir muy contento de integrarla. Me llama la atención el trabajo que hace la OSULS y eso me motivó a volver a mi ciudad para estar con ellos. La orquesta está estrenando las obras finalistas del Concurso de Composición “Luis Advis”, está vinculada al Festival MusicAhora, que se ha transformado en uno de los principales de música contemporánea y se hace mucha música de compositores actuales, sea por encargo o como parte de repertorio nacional. Es algo muy sano para nosotros, como identidad de músicos chilenos.

 

También estás relacionado con un proyecto nuevo, la Temporada de Música de Cámara del Elqui (descargar programación aquí).

Yo estoy colaborando, y con mucha energía. Es un placer trabajar con Gonzalo Godoy, que estudió cello y ahora es un gestor cultural muy activo. Le planteé la necesidad de establecer un escenario para la música de cámara. Yo sueño con temporadas de cámara que con giras por todo el país. En este caso específico es un ciclo de 10 conciertos organizado por la Asociación Cultural Mismar, y que comienza ahora en marzo. Se realizará en distintos puntos de la Región de Coquimbo, incluyendo localidades del Valle del Elqui, como Vicuña y Pisco Elqui.

 

Háblanos de tu trabajo junto a agrupaciones pequeñas.

Eso es algo que siempre parte por los lazos afectivos. Estudié en la Escuela de Música de La Serena, que ha sido un semillero para el país, y al volver a la ciudad me reencontré con viejos compañeros, todos músicos. Hemos trabajado arduamente por desarrollar la actividad musical de la región. Estoy vinculado también a una agrupación llamada Oboe Sur, conformada por oboístas de Uruguay, Venezuela y Argentina para difundir la música para nuestro instrumento. Hemos organizado encuentros bienales y otras actividades en el continente.

 

¿A qué compositores les has pedido obras últimamente?

¡A bastantes! (risas) Realmente creo que tenemos compositores estupendos. Hay cosas que mejorar en el medio, especialmente lo que se refiere a las condiciones de los encargos, porque todo se hace por la buena voluntad. He tenido la fortuna de trabajar con Guillermo Rifo, Fernando García, Valeria Valle y también los compositores de La Serena, como Esteban Correa y Fernando Guede. Ahora último he pedido obras a René Silva, Francisco Rañilao, Francisco Silva y Guillermo Eisner, todas colaboraciones que se concretarán este año.

¿Qué se viene en tu agenda próximamente?

Primero responder a una invitación que me hizo la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, donde estaré como solista el 15 de marzo en La Habana. Tocaré el Concertino del compositor brasileño Brenno Blauth, y el Concierto “Instantáneas del Sur” de Guillermo Rifo. En lo que se refiere a trabajo con orquestas estaré también el 27 de marzo en Talca donde interpretaré el Concierto No.3 de Ludwig August Lebrun junto a la Orquesta Clásica del Maule. Después tengo invitaciones de orquestas argentinas. En Santa Fé tocaré el Concierto de Martinú y en San Juan el de Mozart. Finalmente a fin de año, una colaboración con el colectivo Arte Centro, donde estrenaremos el cuarto concierto para oboe del maestro Rifo, más una obra de Cristian Mezzano para oboe y quinteto de bronces.

 

¿Y en cuanto a recitales de oboe solo?

Aprovechando mi estadía en La Habana realizará dos allá, y luego en Chile el 11 de abril haré un recital de oboe solo en el auditorio del edificio Telefónica en Santiago, lo que es la Fundación Telefónica. Ese concierto se titula “Nuevos Aires Chilenos para Oboe”, y recoge el trabajo que he venido realizando con los compositores nacionales. Incluiré las Partitas de dos grandes maestros chilenos Gustavo Becerra y Gabriel Brncic, además de estrenos de Rodrigo Herrera y Pedro Álvarez.

 

¿Qué proyecto ambicioso te gustaría concretar? Ya mencionaste la temporada de cámara itinerante y lo de encargar una obra para oboe y orquesta sinfónica.

Esas dos cosas son precisamente muy ambiciosas. El resto, simplemente seguir difundiendo a los compositores chilenos, así como también a los intérpretes. Quiero expandiendo el repertorio de oboe, no solo en cuanto a piezas solistas, sino que en relación con otros instrumentos. Que haya obras para oboe y fagot, por ejemplo. Y por supuesto, luchar porque las obras se toquen.

 

Álvaro Gallegos M.

05/03/2015

 

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