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“Porgy & Bess”: cierre de un deslumbrante año en el Teatro Colón

Porgy and Bess 2016 - Ensayo General - Foto 10 (c) Máximo Parpagnoli

La ópera de George Gershwin fue realizada en el prestigioso recinto argentino con colaboración de la compañía de la Ópera de Ciudad del Cabo.

El Teatro Colón de Buenos Aires cerró su temporada 2016 de la mejor manera y acorde a lo que fue un año lleno de potentes atracciones, las que fácilmente podían ejercer su magnetismo para acarrear audiencias de todo el cono sur. Una conclusión especial, con una obra especial como es la ópera “Porgy & Bess” de George Gershwin. Un título que tiene el particular desafío de producción de que para montarla se requiere obligadamente un elenco completo de cantantes de raza negra. Es la vara que hay que sortear para hacerla, y es la razón por la cual no se hace con tanta frecuencia. Todo aquel admirador de esta pieza maestra en Chile tenía la oportunidad de apreciarla viajando a nuestro país vecino. La compañía de la Ópera de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), incluyendo a su coro y su director musical, Tim Murray, se han asociado con varios teatros del mundo para poder presentar esta obra, y de esta forma recalaron en la capital argentina, uniendo sus fuerzas con la Orquesta Estable del Teatro Colón en esta aventura.

La directora de escena Christine Crouse y su equipo actualizan a la comunidad negra de Catfish Row, en una estética visual acorde a que han pasado ocho décadas desde el estreno de la obra, pero a la luz de fotografías de aquella versión original, y los registros de las múltiples puestas en escenas posteriores, con el mismo espíritu en cuanto a la evocación de un espacio humilde donde todos sus personajes, conviven y por supuesto, colisionan. La acción escénica por parte de los sudafricanos fue fluida, con la justa gestualidad en cuanto a humor, drama, amor, y toda la gama emocional, y muy importante, siempre al servicio de la música.

Y es que la música lo conduce todo. En condiciones adecuadas, y que más adecuado que la prodigiosa acústica del Colón, uno ante el “Porgy” bien podría simplemente cerrar los ojos y deleitarse con la riqueza de la partitura, la que nos recuerda (una vez más) que Gershwin podría haber alcanzado más altas cumbres si no hubiese muerto a los 38 años. La chispeante orquestación y la sincera absorción de idiomas vernáculos, fruto de un dedicado estudio por parte del compositor, brillaron en manos de la orquesta transandina y de los cantantes en escena. Sobresaliente fue la labor del coro, crédito de Marvin Kernelle, cuyas vividas intervenciones resaltaron el valor dramático de la obra.

El elenco de solistas, con personajes principales y secundarios, varió en calidad en lo netamente vocal. A la Bess de Nonhlanda Yende le faltó una mayor proyección en claridad, lo que se lamenta sobre todo en el dueto de amor “Bess, you is my woman now”. Excelente la María de Miranda Tini, al igual que Siphamandla Yakupa como Clara, quien abre los fuegos en la obra con la archi-conocida “Summertime”. Más peso aplomo y carácter le faltó a Mandisinde Mbuyawze como el abusivo Crown, pero los mayores elogios deben ir especialmente a Lukhanyo Moyake y Xolela Sixaba, como Sportin’ Life y Porgy, respectivamente. El primero, un tenor versátil, que estuvo impecable como en su actuación como en su canto, y el segundo, un potente bajo, ideal para el personaje titular del mendigo lisiado y enamorado, sin decaer en ningún momento.

Una última observación acerca de la obra. Otro elemento que hace peculiar a “Porgy & Bess” es su desenlace. Cuando es común en ópera que la conclusión vaya de la mano con la muerte de uno o más personajes principales, o un término feliz para todos, aquí el final es abierto, con la determinación de un esperanzado Porgy de partir en búsqueda de su amada, lo que va de la mano del cúlmine canto final de “Oh Lawd, I’m on my way”, un cierre formidable de la composición, asimismo como para el año del Colón, que hace poco anunció su Temporada 2017.

 

Álvaro Gallegos M.

13/12/2016

Fotos: Prensa Teatro Colón /Arnaldo Colombaroli y Máximo Parpagnoli

 

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