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‘La Creación’ de Haydn
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‘La Creación’ de Haydn


Por: - 5 de marzo de 2018 CulturaColectiva

Segundo programa con misas y oratorios de Joseph Haydn.

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Oratorio “La Creación” (1796-98)
Gabrieli Consort and Players / Paul McCreesh (110.00)

Contemporáneos de las seis últimas misas de Haydn fueron los oratorios “La Creación” y “Las Estaciones”, obras que, al igual que estas misas, fueron afectados por las visitas de Haydn a Londres, visitas en que quedó maravillado por la música coral de Haendel interpretada en la abadía de Westminster.

En una de esas visitas, recibió un libreto de autoría desconocida sobre los primeros días del universo, el que combinaba textos bíblicos con extractos de Paradise Lost de Milton. Gottfried van Swieten lo tradujo y la partitura se estrenó con enorme éxito en Viena y se presentó en el resto de Europa en 1799.

El oratorio comprende tres partes. La primera representa los primeros cuatro días, con la creación de la luz, la tierra, el mar, la vida vegetal y los cuerpos celestes. La segunda, en cambio, abarca al quinto y al sexto días, cuando aparecen las criaturas. La tercera evoca, finalmente, al séptimo día, cuando Adán y Eva están en el Paraíso.

Para guiar y despertar la admiración del auditor, la primera y segunda partes del oratorio son narradas por los arcángeles Rafael, Uriel y Gabriel. Una magistral representación de “la nada” abre la partitura, con la alternancia lenta de sonoridades masivas y ligeras, así como un lenguaje armónico complejo digno de la música del siglo XX.

El arcángel Rafael, seguido por el coro, lleva la narrativa hacia ese sublime momento de la invención de la luz, un colosal acorde de Do Mayor para orquesta y coro, que impone orden musical sobre aquel cromatismo tortuoso y líneas susurrantes precedentes. Tras el Big Bang musical la obra se mueve con confianza por la ordenada creación del mundo.

“La Creación” fue un hito a escala continental, como nunca antes lo había sido otra obra musical, y eso se debió a una afortunada combinación de contenido sublime con música grandiosa y original capaz de atraer a todo tipo de público, el indiscutible sitial del autor y un momento histórico-cultural marcado por el paso de la Ilustración al Romanticismo.

El orgullo y la identificación personal que Haydn sentía por la obra, así como su interés usual por obtener beneficios económicos, le indujeron a publicarla él mismo y la ofreció con el método de suscripción en toda Europa. La edición apareció en febrero de 1800 y la lista de suscriptores sobrepasó los cuatrocientos nombres.

Hacia el final del quinto día, Rafael anuncia el milagro de la procreación y el coro evoca todas las bellezas creadas, y al inicia del sexto, Rafael describe animales e insectos antes de contemplar el mundo que ha tomado forma y mirar hacia el elemento final del diseño de Dios, el hombre, mientras que Uriel narra la creación del hombre y la mujer.

Después de describir magistralmente el progreso de la creación, desde la nada hasta los animales, Haydn anuncia al hombre presentando un contraste entre música masculina y femenina y luego separa estas texturas en dos capas para evocar la presencia de ambos, lo que remata con el gran clímax coral de toda la partitura.

La última parte del oratorio La Creación comprende el séptimo día, aquel del descanso y una representación de Adán y Eva en el Edén. Casi todo el texto proviene de Milton y los salmos, carece de eventos fáciles de ilustrar musicalmente y la obra toma un carácter menos directo, mientras la energía y el impacto de los recursos disminuyen.

Además evocar el misterio y la belleza del Paraíso, se confirma que el primer propósito del hombre dentro de la creación es alabar a Dios. Aunque el peligro del pecado original es aludido por Uriel, como una advertencia, Haydn concluye el oratorio con una visión de sublime felicidad humana y urge, una vez más, a celebrar la obra de Dios.

Interpretan el Coro de Cámara de Chetham y el Gabrieli Consort & Players, dirigidos por Paul McCreesh, con la soprano Sandrine Piau como Gabriel, el tenor Mark Padmore como Uriel, el bajo Neal Davies como Rafael, el barítono Peter Harvey como Adán y la soprano Miah Person como Eva.

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