*
Estás leyendo: ‘La Rosa de los Vientos’ de Mauricio Kagel
10 compartidos Comentarios
‘La Rosa de los Vientos’ de Mauricio Kagel
Siglo XXI

‘La Rosa de los Vientos’ de Mauricio Kagel


Por: - 12 de julio de 2018

Hoy y mañana, a las 24 horas, recordamos este ciclo grabado por el Schoenberg Ensemble.

cerrar Copiar link
cerrar Incrustar Player
cerrar Suscríbete a este programa

Jueves 12 de julio – 24 horas

Osten (1988-89) (5.35)
Norden (1993-94) (20.20)
Nordwesten (1991) (6.55)
Südwesten (1992-93) (17.25)

Presentamos dos programas con el ciclo La Rosa de los Vientos de Mauricio Kagel.

Durante la década de 1980, Kagel se reencontró con la tradición, pero no con la idea de resucitar el pasado o sentir afinidad por la música austro-germana, sino más bien, como una manera de reinterpretar y replantear tanto la historia como los modelos y reformular algo nuevo a partir de ellos.

A ese momento se remonta el ciclo inspirado en la rosa de los vientos, iniciado en 1988 y terminado en 1994, ciclo de ocho obras que evoca de manera bastante particular a los puntos cardinales y que recurre a una misma combinación instrumental: clarinete, piano, armonio, dos violines, viola, cello y contrabajo, más instrumentos de percusión.

El ciclo comienza con Osten (Este) y concluye con Norden (Norte). Mientras la primera “imagina” un viaje en tren desde los Cárpatos hasta Finlandia acompañado por un grupo folclórico, la segunda evoca otro viaje, esta vez desde Siberia hasta la Bahía Hudson en Canadá, “afectado” por una leyenda siberiana sobre el origen de los chamanes.

Norden es una ilustración acústica de los simbolismos de sus trajes y un tambor mágico, con ruidos que rememoran las pieles de los animales y las piedras, el viento, el fuego, el agua, la nieve y el hielo, un viaje por el blanco infinito y la ausencia de la vida humana, que finaliza en un rito ceremonial de los inuit.

Mientras componía el ciclo, Kagel describió su inusual visión de los puntos geográficos: “nací en el hemisferio sur y cuando uno pasa allí la primera, y más impresionable, parte de su vida, los puntos cardinales evocan experiencias, deseos y visiones de las cosas que son muy contrarias al mundo emocional de los europeos”.

Kagel continúa diciendo: “para mí, el Sur no es sinónimo de calor sino más bien de frío: con la Patagonia, la Tierra del Fuego y la Antártica. Por otro lado, el Norte, tiene mayor relación con un sol despiadado, sombras agudas, humedad sofocante, paisaje desértico y esterilidad.”

Sigamos con Nordwesten (Noroeste) y Südwesten (Sudoeste). La primera evoca música indígena andina, desde ecos del kultrún y su microcosmos hasta una procesión, mientras que la segunda fue inspirada por un viaje a Polinesia, Melanesia y Nueva Zelanda, viaje durante el cual Kagel quedó cautivado por varios instrumentos de viento y percusión.

Comentarios