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‘La Rosa de los Vientos’ de Mauricio Kagel
Siglo XXI

‘La Rosa de los Vientos’ de Mauricio Kagel


Por: - 13 de julio de 2018

A las 24 horas presentamos la segunda parte de este ciclo compuesto entre 1988 y 1994

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Viernes 13 de julio – 24 horas

Süden (1989) (11.30)
Nordosten (1991) (7.20)
Südosten (1991) (10.50)
Westen (1993-94) (20.00)

El mundo sonoro de Kagel siempre reveló una extraterritorialidad, quizás influido por el hecho de que sus padres eran rusos judíos, emigrados a Argentina, y él mismo residió en Alemania desde 1957 hasta su muerte en 2008. Además, el autor tampoco limitó su arte a los lenguajes tradicionales que comúnmente se cultivaban en Europa o América.

Buena muestra es el ciclo “Las Piezas de la Rosa de los Vientos”, compuesto entre 1988 y 1994, ocho obras asociadas a los principales puntos cardinales y escritas para lo que el mismo Kagel llamaba orquesta de salón: clarinete, dos violines, viola, cello, contrabajo, piano, arpa, armonio y percusiones.

Entre las primeras partituras del ciclo estuvo Süden (Sur), compuesta en 1989 y que nos ilustra a la Europa subalpina que termina en el Mediterráneo. Aparece una secuencia de anécdotas musicales que se interpreta sobre un ritmo que, a pesar de sus aceleraciones y disminuciones, mantiene el espíritu básico de la tarantela.

Continuamos con dos obras de 1991. La primera es Nordosten (Noreste) y evoca al rico folclore del nordeste de Brasil, así como su combinación particular de melancolía, pena, vivacidad y liviandad, pero también es una reflexión musical sobre América dedicada al escritor cubano Alejo Carpentier.

La segunda es Südosten (Sudoeste) y evoca al Caribe, desde Cuba hasta el Amazonas, e incluye a las Guayanas, Colombia y Venezuela. La ingeniosa partitura incorpora danzas afroamericanas y melodías hispanas, así como las baladas europeas en lengua india y las subversivas adaptaciones de ceremonias religiosas.

Entre las últimas y más extensas partituras del ciclo está Westen (Oeste), completada en 1994. Ilustra la retroalimentación entre dos culturas musicales, primero expresada por la “africanización” de Norteamérica y luego, pero más atenuada, por la americanización de la música africana. En cierto modo, es la colonización de los blancos por los negros.

Westen fue descrita así por Kagel: “una expedición antropológica musical europea llega a África con el propósito de grabar la música y las danzas de una tribu negra aislada del resto del continente. Los blancos llevan regalos y después de varios días de negociación, pueden iniciar el trabajo, primero con la gente mayor, luego los jóvenes.

Semanas más tarde, los negros están aterrados porque ha aumentado repentinamente el número de muertes inexplicables. Esto sorprende porque la gente de la tribu vive hasta edades excepcionalmente avanzadas y para ellos las enfermedades y las epidemias son desconocidas.

Los indígenas se reúnen con su médico y después de una larga discusión descubren que los únicos que han muerto son quienes interpretaron todas las melodías que conocían a los blancos. La tribu enfrenta a los blancos y éstos logran calmarlos distribuyendo más regalos y prometiendo dejarles todos sus utensilios de cocina.

Aunque el trabajo continúa, el comportamiento de los negros cambia. Parecen tener una mayor memoria y desarrollar una tradición. Las reuniones son más extensas y la música folclórica de antes, simple y clara, se vuelve comprensiva y compleja. Los blancos son implacables con las repeticiones, detienen todo y piden nuevas melodías.

Temerosos de que su fantasía se agote y pensando que tendrán que pagar con su muerte, los negros comienzan a incluir elementos de la música occidental que han escuchado de los discos que el ingeniero de sonido escucha en su tienda. Poco a poco, tiene lugar una transición imparable y desapercibida hacia la completa imitación.

Semanas después, los investigadores, satisfechos, dejan la aldea, y no sólo dejan, como lo prometieron, los utensilios de cocina, sino que además, con toda generosidad, regalan un tocadiscos y varios discos a la tribu… años más tarde, una expedición antropológica musical proveniente de África llega a Bavaria y…”.

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