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Jean-Efflam Bavouzet interpreta Debussy (1)
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Jean-Efflam Bavouzet interpreta Debussy (1)


Por: - 24 de julio de 2017
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Jean-Efflam Bavouzet interpreta Claude Debussy

Arabescos, Reverie, Mazurca, Balada y Vals (24.20)
Para el Piano (12.00)
Suite Bergamasque (16.25)

Iniciamos un ciclo de programas con la premiada grabación de Jean-Efflam Bavouzet dedicada a música para piano solo de Claude Debussy.

Debussy inició su vida musical como estudiante de piano, y si bien consideró seguir una carrera como virtuoso, el fallido intento para ganar el primer premio en la clase de piano del conservatorio le llevó a desechar la idea. Sin embargo, compone prolíficamente para el instrumento y estos aportes aparecen publicados entre 1889 y 1892.

A diferencia de los ciclos de canciones de esta época, como Arietas Olvidadas, Poemas de Baudelaire y Fiestas Galantes, la música para piano de Debussy no revela demasiada madurez creativa y originalidad, estando todavía marcada por la influencia de Chabrier, Chopin, Borodin, Grieg, Tchaikovsky y Schumann.

Sin embargo, estas miniaturas tempranas ofrecen algunas particularidades, como el aire exótico de los dos Arabescos y la Balada Eslava, que en realidad no tiene mucho de eslavo en su música, o ciertas ironías al estilo de Chopin en Reverie, la Mazurka y el Vals Romántico, todo acompañado de curiosos arpegios y ornamentaciones.

Dos Arabescos, Reverie, Mazurka, Balada Eslava y Vals Romántico

Debussy inició en 1890 dos ciclos para piano, la Suite Bergamasque y la trilogía Para el Piano. La segunda fue terminada en 1901 y reveló a un Debussy totalmente original en su escritura para el instrumento y definitivamente alejado de toda influencia germana, al evocar el arte de los clavecinistas barrocos franceses como Couperin y Rameau.

Bajo esa influencia, los dos movimientos extremos sobresalen por su vigor, obstinación y robustez, mientras que la sección central adquiere una gravedad casi litúrgica y revela una estructura armónica muy novedosa para la época. Por lo mismo, la partitura alcanzó rápida fama, incluso en aquellos círculos que habían estado cerrados a Debussy.

Las partes de Para el Piano son Preludio, Sarabanda y Toccata.

La Suite Bergamasque, aunque iniciada en 1890, no fue terminada hasta 1905, cuando Debussy agregó el famoso Claro de Luna. A la poesía de Verlaine y la música barroca de los autores franceses, esta partitura sumó la influencia de la música rusa que impactó al compositor cuando la conoció en la Exposición Universal de 1889.

Las partes de Suite Bergamasque son Preludio, Minueto, Claro de Luna y Passepied.

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