*
Estás leyendo: Cuartetos de Jonathan Harvey
10 compartidos Comentarios
Cuartetos de Jonathan Harvey
Siglo XXI

Cuartetos de Jonathan Harvey


Por: - 1 de febrero de 2018

A las 24 horas presentamos estas obras grabadas por el Cuarteto Arditti

cerrar Copiar link
cerrar Incrustar Player
cerrar Suscríbete a este programa

Jueves 1 de febrero – 24 horas

Obras de Jonathan Harvey

Cuarteto N°1 (1977) Cuarteto Arditti (18.15)
Cuarteto N°2 (1988) Cuarteto Arditti (16.10)
Cuarteto N°3 (1995) Cuarteto Arditti (14.30)

Presentamos cuartetos para cuerdas de Jonathan Harvey con el Cuarteto Arditti.

Nacido en 1939 y fallecido en 2012, el británico Jonathan Harvey comenzó sus estudios con Erwin Stein y Hans Keller, quienes le adentraron al serialismo de Schoenberg y de Webern. A esto, el joven sumó un interés personal por la original unión entre modalidad y misticismo desarrollada por Messiaen.

A mediados de la década de 1960, Harvey también sintió atracción por el uso del tiempo y el espacio en la música de Stockhausen, mientras que una etapa formativa con Milton Babbitt en Princeton expandió su preocupación por los sistemas post-tonales y la nueva exploración de las técnicas electroacústicas.

Entre los más importantes descubrimientos de Harvey en años posteriores estuvieron los textos del filósofo austriaco Rudolf Steiner, y de hecho, su acercamiento meditativo a la espiritualidad fue incorporado de manera creciente y diversa por el autor británico en la mayor parte de sus obras.

En su primer cuarteto para cuerdas, completado en 1977, Harvey respondió a la idea del filósofo en torno a que “el futuro desarrollo de la música involucra reconocer el carácter especial de la nota individual”, el que “se expande en una melodía y armonía llevando al mundo espiritual directamente”.

Mientras el primer cuarteto de Harvey reveló una afinidad con las exploraciones del tipo armónico y contemplativo de Stimmung de Stockhausen, así como un carácter melódico evocador del mundo musical de Messiaen, el segundo recuerda la “personificación” que Ives inició y que Carter desarrolló en sus cuartetos para cuerdas.

Compuesto once años después, en 1988, el segundo cuarteto se concentra en un diálogo o enfrentamiento entre las partes instrumentales. Es una especie de drama muy humano, donde aparece material musical “masculino” y “femenino” que debe ser “caracterizado” por los intérpretes.

El tercer cuarteto de Harvey apareció en 1995 y fue destinado, tal como los dos previos, al cuarteto liderado por el violinista británico Irvine Arditti. Otra vez se estructuró en un movimiento, pero el lenguaje muestra el respeto que del autor por el trabajo de Xenakis, Ferneyhough y Dillon en su música para cuerdas.

Harvey compuso un cuarteto más que siguió revelando su poco ortodoxa escritura en el medio, claramente afectada y “decantada” por sus exploraciones técnicas y sonoras que han resultado de colaboraciones con virtuosos como la cellista Frances Marie Uitti y el violinista Irvine Arditti.
En la grabación intervinieron Irvine Arditti y Ashot Sarkissjan en violines, Ralf Ehlers en viola y Lucas Fels en cello.

Comentarios