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Estás leyendo: Archivo Maestro – Claudio Arrau interpreta Frederic Chopin (4)
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24 Preludios Op.28 (41.00)
Fantasía en fa menor Op.49 (12.20)

Preludios

La famosa relación de Chopin y George Sand, seudónimo de Aurore Dudevant, se inició en 1838, y a fines de ese año, la pareja se trasladó a Mallorca, con los dos hijos de Sand, para intentar una mejoría en la débil salud del músico. Los habitantes de Valldemosa, al saber que no estaban casados, les complicaron la búsqueda alojamiento y finalmente los cuatro se acomodaron en un antiguo monasterio, pintoresco, pero húmedo y frío.

En este ambiente, y con un pequeño piano que había logrado arribar al lugar, a pesar del mar y el mal tiempo, Chopin completó una serie de preludios en enero de 1839. El autor había llevado “El clave bien temperado” de Bach lo tomó como modelo para estructurar un ciclo orgánico que dio nuevo significado a un género cuyo formato se asociaba, hasta entonces, a la práctica de “preludiar” o improvisar antes de una obra mayor.

Por lo mismo, los Preludios de Chopin no son introducciones sino obras independientes, que pueden ser interpretadas en forma individual o en grupo, donde cada pieza tiene una vida propia y, a la vez, contribuye a un corpus enriquecido por las relaciones y la lógica tonal entre sus componentes, un corpus protagonizado por el contraste de las emociones y las expresiones, el tempo, la melodía, el ritmo, la dinámica y el color.

Estos 24 Preludios Op.28 de Chopin fueron grabados en 1973 por Claudio Arrau.

Fantasía

El autor polaco también dio nuevos bríos a la fantasía, al no seguir la tendencia de crear una pieza trivial basada en un popurrí de temas operáticos, sino recobrar la ambición de aquellas fantasías de Mozart o Schubert. Además, la palabra fantasía fue utilizada por el autor para describir géneros ambiguos e introducir un mayor grado de libertad, como en sucedió con Fantasía-Impromptu o Polonesa-Fantasía.

Sin duda alguna, la más importante de sus fantasías fue aquella completada y publicada en 1841, una partitura que pareciera ser una estilizada escena operática, con una marcha introductoria, una sección central lírica y un gran coro final. Por lo mismo, su contenido podría ser patriótico, aludiendo a la derrota y posterior triunfo de los polacos contra los rusos, o sentimental, retratando un crucial momento de su relación con George Sand.

Esta Fantasía en fa menor Op.49 fue grabada en 1977 por Claudio Arrau.

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