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Estás leyendo: Juan Pablo Izquierdo deja la producción de Lulú y la deja en manos de Pedro-Pablo Prudencio
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El motivo sería un exceso de agotamiento y el riesgo de salud del director de 83 años.

El pasado lunes el destacado director de orquesta Juan Pablo Izquierdo llegó a su punto límite. Tras ensayos de diez horas para el estreno de la obra Lulú, que será el 22 de agosto, ayer determinó que debía ser relevado en la producción, pues su condición física se estaría viendo amenazada.

El Premio Nacional de Música, que recientemente cumplió los 83 años, comunicó a los músicos de la Orquesta Filarmónica de Santiago:

“Quiero agradecerles las magníficas horas de ensayo que hemos compartido para la ópera de Alban Berg. Para mí ha sido, una vez más, la comprobación de que la Orquesta Filarmónica es potencialmente una gran orquesta…Esta experiencia me enseña que en esta etapa de mi vida no puedo aceptar creativamente más de dos ensayos de tres horas por día por un período prolongado. El lunes pasado me quedó esto en claro y fue una constancia de que ir más allá ponía en peligro mi salud. Comprendo que esta planificación debe seguir y por esto he tenido que optar por entregar la dirección de esta ópera”.

Desde las 10 de la mañana hasta las 21.30 horas duró aquel ensayo que hizo a Izquierdo tomar dicha decisión de dar un paso al costado y ceder la dirección al director residente del Teatro Municipal de Santiago (donde será presentada la obra), Pedro-Pablo Prudencio. Ninguno de los dos músicos ha abordado esta ópera y en esta ocasión Prudencio había apoyado los ensayos de Izquierdo, un especialista en el repertorio contemporáneo.

“No puedo tomar compromisos de ensayos demasiados largos. El lunes pasado estuve desde las 10 de la mañana hasta las 2 de la tarde con la orquesta y luego en escena ensayamos hasta las 9.30 de la noche. Me sentí muy mal en ese momento. Hay que tener cuidado”, señaló el director a La Tercera tras ser consultado sobre los motivos de su renuncia.

Eso sí, el director descartó estar mal de salud. Quien fue titular de la Filarmónica de Santiago entre 1981 y 1986 renovando el repertorio de la agrupación en esa época dijo sobre Lulú:

“He sido defensor de este repertorio toda mi vida. Pero yo dejé la orquesta bien, está todo listo. Hemos ensayado la ópera completa y los músicos han hecho un gran trabajo”.

Esta obra está adscrita al dodecafonismo (sistema atonal sin melodías tradicionales) siendo de una muy alta exigencia y demandando extensos ensayos. Cuando hace tres años, el entonces director del Metropolitan de Nueva York, James Levine, preparó la obra, también debió abandonar la producción por motivos de salud siendo reemplazado a última hora por el joven director alemán Lothar Koenigs.

La obra estará disponible desde su estreno hasta el 1 de septiembre.

FOTO: Teatro Municipal

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