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Estás leyendo: Comienza a aclararse el misterio de los cuadernos de Nicanor Parra
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La familia del antipoeta, asesorada por el abogado Luis Valentín Ferrada, ha optado por una estrategia de doble vía para recuperar los bienes, la que se iniciaría con la posibilidad de la devolución anónima de estos, seguida de una querella penal en caso de no dar resultado la primera. Algunos textos ya han aparecido

El pasado martes, Cristobal ‘Tololo’ Ugarte, nieto del anti poeta nacional, Nicanor Parra (103), denunció el robo de cuadernos originales que su abuelo escribió durante la década del 90 y 2000 y apuntó como presuntos culpables del delito al coleccionista César Soto y a la galerista Isabel Croxatto:

“Faltan una serie de cuadernos y que, por distintos medios, hemos sabido que algunos los ha comprado César Soto, y otra cantidad fue a parar a la galería de Isabel Croxatto. Tuvimos noticia de que una tal Constanza Franz habría dicho que Nicanor le había regalado cuadernos a ella, lo que es absolutamente falso. Y esos cuadernos llegaron a las manos de Isabel Croxatto. Ahora no se sabe donde están.”

Ante las acusaciones, tanto Soto como Croxatto salieron a desmentir lo señalado por Ugarte:

“Una persona que no me conoce me injuria públicamente diciendo que yo he comprado cuadernos robados…eso no corresponde a ninguna verdad”, señaló Soto a El Mercurio.

El bibliófilo tiene en su posesión una serie de tesoros de la poesía chilena, como los manuscritos del “Canto general”, de Pablo Neruda, cuadernos de Gabriela Mistral y libros inéditos de Pablo de Rokha.

Además de esto, en su biblioteca se encuentra un conjunto de libros y manuscritos que dice haberle comprando a Juan de Dios Parra, hijo de Nicanor y asegura haber entendido que el material era “propiedad” de Juan de Dios:

“La familia de Nicanor Parra sabe perfectamente que yo le compré la colección personal de libros y papeles a Juan de Dios Parra Tuca. La compré con un montón de documentos bancarios, porque Juan de Dios me dio facilidades de pago. Se trata de colecciones de libros y hojas anotadas por Parra de distinta índole. No hay cuadernos”

Por su parte, Isabel Croxatto, señaló en una declaración pública, según el mismo medio citado, que Constanza Franz, “quien era o había sido pareja de Juan de Dios Parra (Barraco)”, le entregó, en agosto de 2015, tres cuadernos atribuidos a Nicanor para su comercialización y asegura:

“Señalé que no ofrecería las obras mientras no se me entregaran los respectivos certificados de autenticidad y propiedad…Estando a la espera de esos certificados, los tres cuadernos quedaron guardados, nunca los mostré ni ofrecí a nadie. En el mes de noviembre de 2016 Constanza Franz me solicitó la devolución de los tres cuadernos, lo cual hice a su entera conformidad ese mismo mes”.

Ugarte y su madre, Colombina Parra, persisten en recuperar los cuadernos perdidos, para lo que se contactaron con el abogado Luis Valentín Ferrada, quien propuso una estrategia de doble vía para dar con los bienes sustraídos:

“La recomendación que yo he hecho es tener dos instancias sucesivas. La primera, es crear las condiciones para que las personas que tienen estos documentos en su poder y que saben o debían saber que no podían ser susceptibles de ninguna transacción o venta, ya que no es el propietario el que las vendió, puedan devolverlas. A esa primera instancia le estamos determinando un plazo breve, de una o dos semanas, y va a posibilitar que estas personas concurran, asegurándoles que no van a tener ningún problema de carácter judicial, a tres entidades de gran honorabilidad“, señaló el abogado a El mercurio esta mañana.

Para esto se han dispuesto tres instituciones para hacer la entrega de forma anónima: la Sociedad de Bibliófilos de Chile y el Archivo de la UC en Lo Contador y la Rectoría de la Universidad Diego Portales.

Esta estrategia ya ha tenido resultados positivos, pues ayer fueron restituidos tres cuadernos, una bandeja y el manuscrito del primer discurso de sobremesa, ‘Mai Mai Peñi’, que Parra leyó tras recibir el Premio Juan Rulfo 1991 en Guadalajara.

Respecto de la segunda instancia, el jurista indica:

“Si esto no diera el resultado que esperamos que tenga, no va a quedar otro camino que presentar la querella correspondiente en el juzgado penal, pidiéndole que disponga un conjunto de diligencias que efectivamente garanticen que estos papeles van a aparecer. Vamos a ser muy estrictos y muy rigurosos en este segundo camino para obtener un resultado efectivo”, y agrega: “Yo no voy a calificar ahora ni la buena ni la mala fe con que las personas adquirieron esos documentos, pero deben tener claro que el delito de receptación es tan grave como el delito de hurto mismo.”

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