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Donizetti (1779 – 1848) , pasó algunos de los últimos años de su prolífica vida en la ciudad de París, donde estrenó importantes y hoy famosas óperas, tales como “La favorita” y “La hija del regimiento”, sienso ésta la más conocida que aún se canta en idioma francés, pese a haber tenido una casi inmediata adaptación y traducción al italiano. Instalado en París a partir de 1838, Donizetti se abocó a la composición y también arreglo para el gusto francés de una serie de óperas. En 1839, después de adaptar la ópera “Poliuto” con el nuevo nombre de “Los Martires” y escribir “El Duque de Alba”, Donizetti comenzó su trabajo para una nueva obra destinada al Teatro de la Opera Cómica de París. Los libretistas fueron Jules-Henri Vernoy de Saint Georges y Jean-Francois Bayard. La ópera originalmente tendría el título de “Marie” (María), pero pronto se cambió por el de “La fille du regiment” (La hija del regimiento). Compuesta bajo los patrones de la ópera cómica francesa, esto es con diálogos hablados, y sentando los precendentes para el posterior desarrollo de la opereta francesa, la obra fue estrenada en el citado teatro parisino el 11 de febrero de 1840. La recepción fue fría, contribuyendo a ello una organizada hostilidad a cuya cabeza figuraba Héctor Berlioz. En su calidad de crítico, éste se refirió en duros términos respecto a “La hija del regimiento” calificándola como un simple arreglo de otras óperas de Donizetti, a quien además culpó de querer conquistar sin escrúpulo alguno al público y al ambiente musical francés. Al poco tiempo cambió la acogida y la opinión de París hacia la ópera, y así fue como a un año del estreno “La hija del regimiento” acumulaba ya 50 puestas en escena. Esta cifra llegó a las 1.000 representaciones en marzo de 1914. A ocho meses de su estreno en París la ópera fue presentada en la Scala de Milán, con texto en italiano traducido por Calisto Basi y con algunas modificaciones en sus arias. La obra cambió su título de “La fille du regiment” por el de “La figla del reggimento” . La versión original en francés la ópera, que fue la que definitivamente ganó mayor fama en el tiempo, no empezó a conquistar terreno sino hasta mediados de los años 60 del Siglo 20, cuando tuvo lugar su reposición en el Covent Garden de Londres, con la triunfal participación de Joan Sutherland y Luciano Pavarotti en los papeles principales, la cual dio lugar a la grabación que hoy escucharemos. ARGUMENTO “La hija del regimiento” se desarrolla en dos actos, en el Tirol suizo, en tiempos de las guerras napoleónicas, hacia el año 1805. Acto Primero Paso montañoso del Tirol. Se desarrolla una batalla fuera de escena. El pueblo fronterizo, atemorizado, dirige una plegaria a la Virgen para que llegue pronto la paz. Está terminando la guerra en la que Napoleón ha ocupado la región, y los franceses acaban de lograr la victoria. Entre los refugiados está la Marquesa de Berkenfeld, temerosa de que las últimas escaramuzas de la guerra la afecten a ella y a sus bienes. Su miedoso criado Hortensius la tranquiliza. Llega el regimiento que dirige Sulpice, y confirma la calma en la región, pues la batalla ha terminado. Con Sulpice llega también Marie, una muchacha huérfana recogida por el regimiento durante la guerra y adoptada como vivandera (esto es cantinera y mascota) e hija del regimiento. Marie tiene una educación muy precaria y militaroide. Su comportamiento es rudo, sin modales de buena urbanidad. Pero Marie es muy buena cantante y lidera la canción del regimiento, que todos corean con mucho entusiasmo. Marie confiesa a Sulpice que ha conocido a un muchacho, que en un barranco le salvó la vida, y que está enamorada de él. Sin embargo, todo el regimiento se cree con derecho a impedir el matrimonio de Marie si el candidato no es de su gusto. Los soldados traen a un sospechoso que merodea el lugar y Marie lo reconoce: es Tonio, el tirolés que le salvó la vida. Tonio es liberado después de algunas discusiones y luego no pierde la oportunidad de juntarse con Marie para declararse su amor. Aparece la Marquesa de Berkenfield y en una conversación con Sulpice le dice que ella busca a la hija de una hermana suya que tuvo su desliz con el Capitán Robert, un militar del regimiento. Esa supuesta sobrina es la propia hija de la Marquesa y obviamente se trata de Marie. Cuando Tonio trata de obtener permiso para cortejar a Marie los soldados se lo niegan, porque no pertenece al regimiento. Tonio entonces decide ingresar en el regimiento y celebra jubiloso el hecho de ser poder ser militar y marido. Muy pronto Sulpice advierte a Tonio que debe entregar a Marie a su tia, la Marquesa que ha venido a buscarla Marie se ve obligada, entonces, contra su voluntad, a irse a vivir al castillo de la marquesa de Berkenfield, donde recibirá una educación adecuada a su nuevo rango. Marie se despide emotivamente de todos diciendo que es necesario partir, dejando en claro que el ingreso de Tonio en el regimiento no le ha servido de nada. Acto segundo En el palacio de la Marquesa de Berkenfield, ésta se esfuerza en educar a Marie para que pueda casarse con un rancio aristócrata: el hijo de la duquesa de Crakenthorp. Para ello le enseña a cantar una refinada romanza clásica, pero Marie se distrae con sones militares, y Sulpice, que está de visita para ver los progresos de Marie, se pone a cantar con ella al ritmo de un contagioso rataplán, rataplán. Luego, a solas, Marie reflexiona acerca de su desdichada condición Llegan Tonio y los demás soldados del regimiento, se supone que a la boda de Marie. Todo se transforma en alegría cuando Marie canta junto a ellos la una encendida y patrótica canción: “Salut a la France” seguida por una graciosa intervención de Marie, Tonio y Sulpice en que expresan su felicidad de volver a juntarse. Tonio le confiesa la Marquesa su amor por Marie y que por la muchacha él se ha hecho soldado. Tonio le pide a Marie, pero la Marquesa muy fríamente le pide que se vaya. Luego La Marquesa confiesa secretamente a Sulpiuce que es ella la verdadera madre de Marie, pero por no exponer su desliz finge ser la tía. Luego llegan los aristócratas invitados y la insoportable Duquesa de Crakenthorp con su hijo, el novio. También llegan Tonio y los soldados en una acción de decidido salvataje de Marie. Cuando dicen que ella fue vivandera e hija del regimiento, los invitados y la aparatosa duquesa de Crakenthorp se horrorizan. Marie confiesa ante todos su lealtad y cariño para con el regimiento y que a él le debe todo. Entonces la Marquesa, conmovida, detiene la boda y entrega a Marie a Tonio su verdadero amor. Para celebrar este feliz momento, Marie, Tonio los soldados y todos los presentes cantan una vez más ese patriótico “Salut a la France” |