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Hänsel y Gretel PDF Imprimir E-Mail

 

Poco o casi nada se sabe hoy en día de Humperdink (1854-1921) compositor alemán cuyo nombre se asocia únicamente con “Hänsel y Gretel”, la primera y la más famosa ópera de las siete que este músico escribiera.


Humperdinck fue alumno de los Conservatorios de Colonia y Munich. Viajó por Francia, Italia e incluso España, siendo profesor del Conservatorio de Barcelona por dos años. Gran seguidor de Richard Wagner, Humperdink fue su asistente en la producción del estreno de “Parsifal” en Bayreuth en 1882.

“Hänsel y Gretel” posee una gestación gradual. En abril de 1890, Adelaide Wette, hermana de Humperdinck, pidió a éste que musicalizara cuatro canciones folclóricas sobre el cuento “Hänsel y Gretel” de los hermanos Grimm (Jacob Ludwig y Wilhelm Karl Grimm). Todo pudo haber terminado allí, pero coincidió esto con que el compositor buscaba por entonces un texto para una ópera de carácter cómico o liviano. Fue su propia familia la que le instó a que esas canciones se ampliaran a un “Singspíel”.


“Hänsel y Gretel” fue compuesta así inicialmente como una pieza menor, sólo para la entretención de la familia Humperdinck. Tras un estreno sin pretensiones en el íntimo círculo familiar, la insinuación de terceros que veían el enorme potencial de la obra, hizo que Humperdinck se abocara a efectuar arreglos de la partitura para proyectarla hacia un circuito ya superior de presentaciones. Así, con esos arreglos terminados, el estreno oficial de “Hänsel y Gretel” se concretó en el Hofteather de Weimar, Alemania, el 23 de diciembre de 1893, bajo la dirección musical de Richard Strauss, por entonces de 26 años de edad.

Proveniente de un compositor familiarizado con las obras de Richard Wagner, “Hänsel y Gretel” no está ajena a elementos y técnicas musicales propias de ese gran músico germano, mezcladas con aires marcadamente folclóricos.

Al hacer referencia a la ópera “Hänsel y Gretel”, inspirada en un cuento de los hermanos Grimm, resulta oportuno revisar lo que son los más célebres cuentos de hadas llevados a la música escénica.

Señalemos que el caso más recurrente a lo largo de la historia de la música es “La cenicienta” de Charles Perrault. En el campo de las artes coreográficas hay dos grandes obras inspiradas en él. Una es el famoso ballet “La cenicienta” con música de Sergei Prokofiev y la otra, un menos conocido ballet también titulado “La cenicienta”, cuya partitura fue escrita por Johann Strauss hijo (el llamado “Rey del Vals”), y completada por Josef Bayer.

En materia operística, es posible citar “La cenerentola” (La cenicienta) de Gioacchino Rossini y “Cendrillón” (Cenicienta) de Jules Massenet. Ambas óperas tratan el cuento con bastantes diferencias de situaciones y personajes.

“La bella durmiente”, también de Charles Perrault, es otro de los célebres cuentos de hadas que ha alimentado la inspiración de la música para la escena. Se tiene aquí el ballet “La bella durmiente” con música de Tchaikovsky, y una breve y muy poco divulgada ópera de Ottorino Respighi titulada “La bella durmiente en el bosque”. Otro cuento de hadas -“La sirenita” de Christian Andersen- es una de las fuentes de inspiración de la ópera “Rusalka” de Antonin Dvorak.

Para la interpretación de “Hänsel y Gretel” se debería contar con niños en los roles protagónicos. Pero ciertamente se entiende que es imposible tener voces infantiles que puedan superar las dificultades musicales y que posean un caudal tal que les permita cantar en amplios teatros junto a una gran orquesta. Por eso es que se acepta, aunque no como solución ideal, que en la escena sean dos mujeres las que encarnen a estos niños.

En el disco, el problema de la apariencia infantil se pasa por alto y es así como grandes mezzosopranos y sopranos han puesto su voz para el niño Hänsel y la niña Gretel, respectivamente, en las abundantes grabaciones que la ópera ha tenido.


ARGUMENTO

“Hänsel y Gretel” se desarrolla en Alemania y, como en todo cuento de hadas, su ambientación no tiene época determinada.

Acto primero

En una modesta cabaña viven Peter y Gertrud, con sus hijos Hänsel y Gretel. Los niños ayudan a su madre en las labores de la casa. Los niños tiene hambre, pero no hay nada más que un jarro con leche. Para pasar el rato, Gretel enseña un baile a su hermano Hänsel.

Gertrud, al ver tango juego y poco trabajo, se pone furiosa. Al tratar de pegarles, pasa a llevar la vasija que contiene la leche. Desesperada, envía a los niños al bosque cercano a recoger fresas, a la vez que se lamenta de su pobreza y falta de comida. Sola en la casa, la madre cansada, cae en profundo sueño.

Al rato llega Peter, el esposo, muy contento, pues ha logrado vender las escobas que él fabrica y regresa con dinero y alimentos. Gerturd despierta y se pone a preparar la cena.

Peter echa de menos a Hänsel y Gretel y cuando se entera de que han ido al bosque, se asusta. Podría pasarles algo, señala, más todavía si allí ronda una bruja que dicen que se come a los niños como si fueran pasteles. Desesperados, los padres salen corriendo a buscar sus hijos.

Acto segundo

Un claro del bosque, con mucha neblina. Mientras Gretel canta y teje una corona de flores, Hänsel recoge fresas, poniéndose a jugar una vez que ha llenado la cesta que le pasó su madre.

Los niños tienen hambre y, sin darse cuenta, van comiéndose las frutas recogidas hasta no dejar ni una sola. Ya es de noche y, aunque aterrados por lo que han hecho, se disponen a regresar a su casa, pero no encuentran el camino y los invade un gran miedo.

A lo lejos ven acercarse un duende, quien cuando llega junto a ellos dice ser el arenero, que esparce arena en los ojos de los niños para que estos duerman tranquilos. Antes de dormirse, Hänsel y Gretel rezan.

Mientras el sueño se va apoderando de ellos, se ilumina el bosque y un grupo de ángeles de la guarda desciende del cielo para velar su descanso.

Acto tercero

El mismo lugar del segundo acto. Ya es de día y la niebla se ha disipado. Al fondo de la escena ahora hay una casita hecha de dulces y chocolates. Un hada, el Hada del Rocío, despierta a los niños mojándoles los párpados. Cuando Gretel llama su hermano Hänsel, ambos se percatan de la existencia de esta casita y juntos corren hacia ella, no resistiendo la tentación de comérsela. Pero de pronto aparece la bruja, quien trata de engatusar a los niños.

La bruja ata a Hänsel por el cuello y obliga a Gretel a entrar en la casa. Allí la bruja se dedica a engordar a Hänsel con ricos confites, para luego tener un delicioso bocado y comérselo.

En el máxima alegría la bruja monta en una escoba y comienza a dar vueltas alrededor de la casa echando un encantamiento a Hänsel, a quien encierra en una jaula.

En medio el entusiasmo de la bruja, Gretel logra sacar a su hermano y liberarlo del hechizo. La bruja, no dándose cuenta de esto, dice a la niña que abra la puerta del horno y vea dentro si ya están listos unos pasteles.

La niña finge no saber hacerlo, pero cuando la bruja se acerca a enseñarle, los hermanos la empujan dentro y cierran la puerta del horno. Contentos, Hänsel y Gretel bailan y cantan. De repente el horno estalla y saltan mil pedazos de confites y muchos niños que Gretel va desencantando de anteriores hechizos de la bruja.

La alegría de Hänsel y Gretel aumenta aun más cuando llegan sus padres, felices de haberlos encontrado sanos y salvos. Del horno sacan ahora un gran pastel en que se ha convertido la malvada bruja.

Todos dan gracias a Dios por la buena suerte que han tenido.


LIBRETO

El libreto bilingüe de está en Hänsel y Gretel

 
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