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Sibelius, Jean

Biografías

Sibelius, Jean

Nacimiento: Hämeenlinna (Tavastehus), 8 de diciembre de 1865 Muerte: Järvenpää, 20 de septiembre de 1957 Nacionalidad: Finlandés

Sibelius estudió desde 1886 con Wegelius en Helsinki, desde 1889 con Becker en Berlín y desde 1890 con Goldmark y Fuchs en Viena. En 1891 retornó a Helsinki e inmediatamente marcó un hito con su sinfonía coral Kullervo, aún cuando le llevó una década establecer un estilo totalmente propio y dejar de lado la poderosa influencia de Tchaikovsky. Importantes etapas en este recorrido estuvieron determinadas por la suite Karelia, la serie de cuatro poemas tonales sobre el legendario héroe Lemminkäinen (incluyendo El Cisne de Tuonela), el grandioso poema Finlandia y las primeras dos sinfonías.

Como tales títulos lo sugieren, Sibelius fue motivado por el movimiento nacionalista finlandés (hasta 1917 Finlandia era una provincia del imperio ruso), por sus lecturas sobre mitología finlandesa (Kullervo y Lemminkäinen eran dos personajes de Kalevala, colección que sería la fuente para otros contenidos de sus posteriores poemas sinfónicos) y en cierta medida por la música folclórica de Karelia. Pero el más importante estímulo parece haber sido puramente musical: buscando la continuidad trabajó con la transformación temática y la construcción de extensas y variadas texturas tipo ostinato en vez de contrapuntos.

El Concierto para Violín de 1903 marca la despedida al romanticismo del siglo XIX, siendo seguido por el estilo clásico y puro de la Sinfonía N°3. Era un periodo de cambio en la vida personal. En 1904 construyó una casa fuera de la ciudad y se estableció con su esposa y cuatro hijas, alejándose de la vida desordenada que estaba comenzando a llevar y que le tenía al borde del alcoholismo. Al mismo tiempo su música ganaba reconocimiento internacional. Entre 1905 y 1912 visitó Inglaterra en cuatro ocasiones, mientras que en 1914 viajó a los Estados Unidos. La Sinfonía N°4, con su conspicuo uso del tritono y sus austeras texturas, llevó la música de Sibelius a su lado más oscuro. La N°5 la devolvió a moldes más heroicos, desarrollando el proceso de cambio continuo hasta el punto de que el primer movimiento desemboca en un scherzo.

Sin embargo, la quinta sinfonía tardó en adquirir su estructura definitiva, ya que fue escrita en 1915, revisada en 1916 y nuevamente modificada en 1919. Después del término de la guerra Sibelius produjo solamente cuatro obras importantes: las sinfonías N°6 y N°7, esta última llevando la continuidad a su máxima expresión a través de un desarrollo sinfónico sin interrupciones, la música incidental para La Tempestad y el poema sinfónico Tapiola, con su poética descripción de una naturaleza despoblada. Aunque Sibelius vivió otros treinta años, publicó solamente piezas menores, una octava sinfonía no se concretó y su reputación, a pesar de todo, continuó creciendo. Su influencia ha sido profunda, sobretodo sobre compositores escandinavos, ingleses y estadounidenses, combinando en su pensamiento sinfónico elementos radicales y tradición.

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