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Adam, Adolphe

Biografías

Adam, Adolphe

Nacimiento: París, 24 de julio de 1803 Muerte: París, 3 de mayo de 1856 Nacionalidad: Francés

El padre de Adolphe era pianista, compositor y profesor, enseñando en el Conservatorio de París desde 1797 hasta 1842. Sin embargo, el interés de Adolphe por la música no fue motivado por su padre sino por su amigo Ferdinand Herold, quien era doce años mayor que el joven Adam. A temprana edad éste decidió ser compositor y escribir específicamente música escénica. Primero estudió piano con Henry Lemoine y a los diecisiete ingresó al Conservatorio, donde estuvo en los cursos de Benoit (órgano), Reicha (contrapunto) y Boildieu (composición), el principal arquitecto de su desarrollo musical.

A los 20 años Adam ya contribuía con canciones para los teatros de vaudeville parisinos, tocaba en la orquesta del Gymnase (donde luego dirigiría al coro) y en 1824 participó por primera vez en el Prix de Rome, obteniendo una mención honorable. Al año siguiente concursó nuevamente y ganó el segundo premio, pero más importante resultó ser su asistencia a Boildieu en la preparación de La Dame Blanche para su estreno en el Opera-Comique el 10 de diciembre de 1825. Las transcripciones para piano de Adam sobre temas de esa ópera lograron cierta fama.

En el verano de 1826 realizó una gira por los Países Bajos, Alemania y Suiza, teniendo un notable encuentro con Eugene Scribe en Ginebra. Adam ya había escrito música para un vaudeville en un acto con libreto de Scribe (y Mazeres), L’Oncle d’Amerique, estrenado en el Gymnase el 14 de marzo de 1826. Ahora obtuvo del libretista el texto para una ópera cómica en un acto, Le Mal du Pays, que fue producida en el Gymnase el 28 de diciembre de 1827. Pocos meses después se presentó su primera obra en el Opera-Comique, Pierre et Catherine, en una función doble con La Fiancée de Auber. Tras el estreno el 9 de febrero de 1829 hubo 80 presentaciones.

La siguiente obra para el Opera-Comique fue Danilowa, obra en tres actos presentada exitosamente en abril de 1830. Durante la revolución de julio siguió escribiendo para los teatros de vaudeville, incluyendo la pantomima La Chatte Blanche, pero cuando la situación teatral se tornó difícil tras la revolución, Adam viajó a Londres donde su cuñado administraba el King’s Theatre. En la capital inglesa presentó His First Campaign y The Dark Diamond. Adam retornó a París para el estreno de Le Pré Aux Cleres y volvió brevemente a Londres para la producción de su ballet Faust a comienzos de 1833.

En septiembre de 1834 se estrenó uno de los mayores éxitos populares de Adam, la ópera Le Chalet con texto de Scribe y Melesville basado en Jery und Bätely de Goethe. Tal obra logró su presentación número 1000 en el Opera-Comique en 1873. En septiembre de 1836 el ballet La Fille du Danube se estrenó en el Teatro de la Opera de París, mientras que en octubre se produjo exitosamente la ópera Le Postillon de Lonjumeau en el Opera-Comique. La obra, cuyo título original era Une Voix, empleó un libreto de Leuven y Brunswick.

Rápidamente siguieron otro ballet para el Opera, Les Mohicans, y cuatro obras más para el Opera Comique. En septiembre de 1839 Adam se trasladó a San Petersburgo y en febrero de 1840 el nuevo ballet L’Ecumeur de Mer fue presentado en la corte imperial. Poco días después la ópera Le Brasseur de Preston, estrenada en París en 1838 y dedicada al Zar Nicolás Primero, fue producida en San Petersburgo bajo la dirección de Adam. A fines de marzo retornó a París pasando por Berlín, donde presentó la ópera-ballet Die Hamadruaden en la Opera de la Corte en abril de 1840.

La siguiente obra importante de Adam sería su más popular creación, el ballet Giselle, cuya música completó en tres semanas y cuyo escenario, a cargo de Gautier y Saint-Georges, quedó listo en tres días. Con Carlotta Grisi en el rol titular, Giselle comenzó su triunfal existencia en el Opera el 28 de junio de 1841. Luego Adam reorquestó Ricardo Corazón de León de Gretry y completó la partitura de Lambert Simmel, una ópera que había dejado inconclusa Hippolyte Monpou. La primera “grand opera” de Adam llamada Ricardo en Palestrina fue producida en el Opera en 1844 pero no logró mayor éxito.

Ese año una pelea con Basset, nuevo director del Opera-Comique, condujo a que ninguna obra de Adam se volviera a presentar en ese escenario. Entonces planeó abrir un nuevo teatro en París, denominado Opera-National, y tras desembolsar una gran suma de su propio bolsillo, logró inaugurarlo el 15 de noviembre de 1847 con una ópera de Aimé Maillart. Por unos meses el teatro funcionó bien, pero con la revolución de 1848 empeoró la situación en París y el teatro cerró en marzo. Adam quedó totalmente arruinado y cuando murió su padre ni siquiera pudo pagar los gastos del funeral.

Para conseguir dinero Adam comenzó a escribir para distintas publicaciones e ingresó al Conservatorio como profesor de composición, cargo que mantuvo hasta su muerte. Cuando Basset dejó el Opera-Comique pudo volver a su hogar artístico y produjo en julio de 1850 una de sus mejores obras, la ópera Giralda. Luego escribió la exitosa Si J’Etais Roi para el Teatro Lírico, estrenada en septiembre de 1852, y pronto siguieron seis nuevas obras, las que le ayudaron a aclarar todas sus deudas.

Durante los tres años que le quedaban de vida, Adam compuso tan prolíficamente como siempre. Arregló Betty de Donizetti para el Opera, presentó el ballet Le Corsaire en enero de 1856, también en el Opera, y su última creación dramática, Les Pantins de Violette, fue producida en el Bouffes-Parisiens el 29 abril de 1856. Cuatro noches después del estreno Adam falleció mientras dormía.

Adam fue un compositor prolífico que escribió música con extrema facilidad. Pero una gran cantidad de su enorme producción no reviste mayor interés. Ella incluye innumerables arreglos, transcripciones y potpourris para piano, muchas canciones y baladas, las óperas cómicas de sus años de aprendizaje. Sin embargo, hay varias óperas y ballets que no son solamente bonitos ejemplos dentro del género, sino que además son partituras llenas de genuina inspiración. Le Chalet, Le Postillon de Lonjumeau, Giralda y Si J’Etais Roi pertenecen a este grupo. Así también lo hacen Giselle y Le Corsaire.

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